Happy meals, no tan ‘happy’

Hamburguesas, bollería industrial, pizzas, aperitivos son algunos de los productos preferidos por los niños, entre otras razones, por su sabor y por los obsequios que, en ocasiones, regalan. Coleccionables de temporada, sorteos de entradas para ver el estreno de la última película de dibujos animados, muñecos de regalo… son sus principales "ganchos".

Desde el punto de vista nutricional, estos alimentos se consideran hipercalóricos, poco nutritivos, ricos en grasas, azúcares o sal. Por esta razón, el Ministerio de Sanidad, a través de la Agencia de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Asean), última una ley que prohibirá este tipo de reclamos.

El objetivo es reducir la tasa de obesidad infantil -que España tiene una de las más altas de Europa- y fomentar la alimentación saludable en la infancia y juventud. La normativa, pendiente de ser negociada entre las comunidades autónomas y la industria alimentaria, se prevé aplicar en 2010. Las medidas se centran en los centros escolares y en la publicidad de estos productos.

Por otra parte, las máquinas expendedoras y los bares que se ubican en los centros escolares no podrán vender alimentos que contengan "alto contenido en ácidos grasos saturados, ácidos grasos insaturados, sal y azúcares sencillos". Una opción que se baraja es que en lugar de bollería industrial se venda fruta o bocadillos.

En cuanto a la publicidad se prohíbe la promoción de este tipo de productos en las guarderías, colegios e institutos. También en las redes sociales. Los personajes famosos, conocidos o populares tampoco podrán prestar su imagen para la promoción de estos artículos. Y en los medios de comunicación, se limitan los horarios en los que se puede realizar publicidad de estos alimentos dirigidos a menores.

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