Gripe en bebés

Un bebé con gripe puede simplemente estar soñoliento y no alimentarse tan bien como de costumbre. O puede tener síntomas muy parecidos a los de otras enfermedades, como el resfriado u otras afecciones virales.

No obstante, si hay gripe en su entorno y tu bebé tiene los siguientes síntomas, hay grandes probabilidades de que sea gripa: aparición repentina de fiebre, generalmente de 38,3 grados Celsius o más, cansancio y escalofríos, seguidos de síntomas respiratorios como goteo nasal y tos seca. Si la congestión o la tos aparecen mucho antes que la fiebre, es más probable que tu bebé tenga un resfriado. También puede ser que tu bebé se irrite fácilmente y tenga dolor de garganta y los ganglios inflamados. La gripe también puede provocar dolor abdominal, diarrea y vómitos.

El mejor tratamiento para la gripe consiste en que tu bebé haga reposo en la cama, tome mucho líquido e ingiera la mayor cantidad de alimentos nutritivos que pueda tolerar. Amamántalo o dale el biberón con frecuencia y, si come alimentos sólidos, intenta darle barras de fruta congelada para incentivarlo a ingerir más líquido, junto con sopa o caldo, lo que también podrá aliviar su congestión.

Para los dolores musculares y la fiebre, pregúntale a tu médico si puedes darle a tu bebé algún calmante como, por ejemplo, paracetamol o ibuprofeno para niños. Nunca le des una aspirina a menos que el médico te lo haya recomendado, especialmente si tu bebé tiene una infección viral. Podría provocarle el síndrome de Reye, una enfermedad poco común pero potencialmente mortal.

Imagen: http://i29.tinypic.com

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