Fumar durante el embarazo

Por todos y todas es sabido que el tabaco perjudica seriamente la salud. Todas las personas fumadores tiene más riesgo de padecer enfermedades como cáncer, problemas cardiovasculares y otros mucho problemas asociados.

El caso de las embarazadas no es distinto. Una futura mamá fumadora tiene más riesgo de tener un aborto. Además, los bebés de madres fumadores suelen nacer con un peso más bajo (sobre 2,5 kilos) y también puede provocar un parto prematuro.

Estos bebés con bajo peso o prematuro son tendentes a tener más problemas de salud sobre todo durante los tres primeros meses de vida.

Por todo esto y para mejorar la fertilidad de la pareja, se recomienda que, tanto el padre como la madres dejen de fumar desde antes de la concepción. En la gestación y después del parto, sobre todo si se da el pecho también es importante no consumir tabaco.

Si la persona no fuma mucho, con un poco de fuerza de voluntad y siempre pensando en el bebé será más fácil conseguir nuestro objetivo. Para personas que fumen mucho, esto será más complicado. Sería conveniente empezar rebajando la dosis de cigarrillos al día e ir disminuyéndola poco a poco. En algunos casos, si la mujer no fuma mucho (dos o tres cigarrillos al día) y la ansiedad que dejar el tabaco es muy grande, el médico puede recomendar a la mujer no dejar de fumar.

En cualquier caso, siempre es recordable consultar cualquier duda con el personal médico.

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