Fracturas en los bebés

Son pocos los que logran salir de la infancia con todos sus huesos intactos, pero la mayoría de las veces se trata de heridas sufridas después de los dos años de vida, donde los pequeños comienzan a ser más activos.

bones-2 Pero las fracturas también pueden producirse en los bebés, y son más difíciles de detectar ya que por su edad no son capaces de comunicar donde les duele o que tanto. Por ello los padres deben estar atentos a cualquier signo que pueda representar la rotura de un hueso.

Signos de una fractura en bebés:

  • La zona se inflama y toma un color amoratado
  • El bebé se reúsa a utilizar el miembro roto y favorece otras partes de su cuerpo para sus acciones. Todo depende de su edad.
  • Con sólo tocar la zona el bebé llora o se altera
  • Existe rigidez en la zona lastimada
  • Irritabilidad y un llanto que no parece cesar.

Podemos asociar esos síntomas con cualquier caída o evento donde el bebé se haya golpeado, aunque muchas veces los signos aparecen después. Para que el pequeño tenga una fractura no es necesario que el hueso se haya partido, sino que también puede agrietarse presentando pequeñas fisuras.

Si sospechamos de alguna fractura o lesión traumática, es importante llevar al pequeño a la sala de urgencias, donde a través de exámenes físicos y radiológicos podrán determinar el diagnostico.

El tratamiento es similar al de las fracturas en niños mayores o adultos, aunque por su naturaleza es más difícil inmovilizar algún miembro del bebé. Los médicos probablemente prescriban algún analgésico o antiinflamatorio en gotas.

Gracias a su edad, los bebés suelen sanar más rápido y sin secuelas, y pronto estarán listos para seguir explorando el mundo.

Imagen: CyH

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