¿Es seguro el uso de fórceps en el parto?

 

Cuando el médico menciona que puede ser necesario el uso de fórceps para hacer nacer al bebé, la primera reacción de toda madre es el pánico. Es que todas han escuchado muchas historias respecto a ellos y los problemas que pueden ocasionar al recién nacido. La verdad es que los fórceps que se utilizan hoy en día son muy diferentes a los del pasado, convirtiéndose en una herramienta segura que ahorra muchos problemas tanto a la madre como al bebé.

Los fórceps suelen utilizarse cuando la madre ya no está en condiciones de seguir pujando o el bebé ya no puede seguir avanzando en el canal de parto de manera natural. De esa manera se evita que el niño por nacer sufra más de la cuenta o que la madre pueda presentar algún problema por culpa del excesivo agotamiento.

El médico no va a utilizar los fórceps a menos que sea absolutamente necesario. Estos toman la cabeza del bebé y se le extrae de manera muy suave. Otra alternativa es el uso de una ventosa sobre la cabeza del pequeño. Ambos procedimientos son seguros y gracias a ellos se evitan procedimientos quirúrgicos de emergencia que podrían acarrear complicaciones mayores.

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