Enseñar

Nuestros hijos no nacen sabiendo todo lo que tienen que hacer en la vida; es en el día a día conforme van aprendiendo cómo tienen que ser las cosas, a distinguir unas de otras y a saber comportarse en las distintas situaciones que les pueden ir surgiendo.

Y son los padres quienes deben dar ejemplo con su propia conducta para que el niño sepa lo que está bien y lo que está mal. Un ejemplo de mala conducta, a mi parecer, puede ser cruzar una calle con el semáforo en rojo. Si, ya sé que si no viene ningún coche pues no pasa nada pero eso no debería ser excusa para no respetar las normas y mucho menos cuando vamos con nuestros hijos porque puede ser que en ese momento no venga ningún coche pero… ¿Y si cuando ellos lo hagan si que viene alguno? Ahí nos lamentaríamos. Pues pongámosle remedio: tenemos que decirles a nuestros hijos el por qué no se puede cruzar la calle en rojo y, aunque tengamos mucha prisa, debemos esperar el semáforo, de ese modo el niño no sólo aprenderá que no debe pasar, sino a tener un poco de paciencia en la vida.

Nuestros hijos aprenden de nosotros y debemos darles ejemplos, pero buenos ejemplos, no malos. Tenemos que tener en cuenta que, para ellos, somos sus superhéroes, que lo podemos todo y en quienes se van a fijar mientras están creciendo. Por eso debemos enseñarles a relacionarse y a convivir con otras personas (a comer en la mesa, a no gritar cuando no se debe, a comportarse en una fiesta,… En definitiva, a ser persona educada).

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