Enfrentando el primer día de clases

Para muchos niños es el peor día del año y el más temido. Aquel idílico descanso de verano en que todo era juegos, cambia por varios meses de estudio y tareas.

Es completamente natural que los chicos no quieran regresar al colegio y que los días anteriores se muestran malhumorados. Lo ideal es irles preparando con antelación del regreso a clases una ocasión placentera.

Recordémosle que van a volver a ver y a divertirse con compañeros que no ven desde hace meses, pudiendo compartir con ellos historias de sus aventuras de verano.

Si es que les toca una maestra nueva, sobretodo en caso de niños tímidos y muy apegados a los padres, es que les acompañen a conocerla unos días antes. Así no se van a encontrar con una extraña al llegar al colegio y sabrán que mamá y papá les dejan en buenas manos.

Si se trata de un nuevo colegio, podemos mencionarles la oportunidad de conocer muchos amigos nuevos. Obviamente los pequeños que cambian de colegio estarán más nerviosos y quizá algo angustiados.

Si el problema es levantarse temprano, una solución es ofrecerles un desayuno especial para conmemorar tan importante día, incluyendo aquellos alimentos que más les gusten. Así se levantan entusiasmados.

No podemos esperar que los chicos se acostumbren de un día a otro a levantarse temprano, si es que durante meses se fueron a la cama tarde y se despertaron a media mañana. Podemos acostumbrarles gradualmente volviéndoles a introducir al ciclo de sueño normal con antelación.

Por último, siempre es bueno recordar que se vienen fechas importantes en el resto del año, y que la diversión no termina, sino que se amplia, terminando el año próximo más grandes y sabios.

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