Embarazo después de los 30

 

     En la sociedad en la que vivimos, el ser madre a partir de los treinta, es una cosa de lo más normal. Esto se debe a que las parejas se independizan mucho más tarde que antes, las mujeres trabajan, y el ser madre conlleva a que hay que dejar de lado por un tiempo el trabajo.

     Otro de los factores importantes, es el económico. Hoy en día, casi todas las parejas están pagando una hipoteca, tiene que mantener normalmente dos coches, ya que para desplazarse a trabajar es imprescindible el coche, y ante todo no queremos prescindir de las comodidades de las que se disfruta estando viviendo solo en pareja. Los hijos son mucha responsabilidad, pero también es lo más maravilloso que te puede pasar.

     Hoy en día, una mujer que ya no es tan joven puede tener un hijo sin demasiadas preocupaciones, sobre todo si no tiene problemas de salud y no ha sufrido enfermedades graves. Lo que si hay que tener en cuenta es que el riesgo genético aumenta con el paso de los años, por lo que una madre de 35 años tiene más probabilidades de tener un hijo con síndrome de Down que una de 20 años.

     Cuando una madre tiene más de 35 años es conveniente que se realice el tritest y la ecografía genética. El tritest se realiza entre la semana 14 y la 16, y su finalidad principal es identificar a las gestantes con riesgo de dar a luz a un niño de síndrome de Down. La ecografía genética pone de manifiesto el riesgo de anomalías cromosómicas, basándose en una serie de señales ecográficas, como por ejemplo, el pliegue de la nuca.

     Otra de las pruebas es la amniocentesis, es un examen que debe realizarse bajo control ecográfico y que consiste en un análisis del líquido amniótico.

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