El sentido del oído

A menos que tu bebé sufra un problema auditivo, desde antes de nacer ya oye. A medida que vaya creciendo utilizará sus oídos para absorber todo tipo de información sobre el mundo que lo rodea, y esto estimulará el desarrollo de su cerebro y lo llevará a aprender a sentarse, rodar o darse la vuelta cuando está tirado en el suelo, gatear y caminar.

Desde el inicio, tu bebé prestará mucha atención a las voces, especialmente a las más agudas. Responderá a sonidos familiares (tu voz o la de tu compañero al hablar o leer un cuento, por ejemplo). También es probable que se asuste ante los sonidos fuertes o inesperados.

A los 3 meses, el lóbulo temporal del bebé, una parte del cerebro que ayuda a los sentidos del oído, olfato y habla, estará más activo y receptivo, de modo que cuando el niño o la niña escuche tu voz te mirará directamente y hará ruidos con la boca o tratará de responderte. No te preocupes si a veces mira hacia otro lado mientras le hablas o le lees un cuento, pero díselo a tu pediatra si observas que no responde a tu voz de ninguna manera.

A los 5 meses, el bebé será capaz de determinar de dónde proceden los sonidos y muy pronto estará atento a todos los nuevos que le llegan. También reconocerá su propio nombre; fíjate cómo te mira cuando le hablas directamente o hablas sobre él con otra persona.

Deja un comentario