El primer baño del bebé

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El primer baño del bebé no sólo cumple una función higiénica, sino que es una excelente oportunidad para que el niño y los padres interactúen en un medio nuevo que le será agradable al pequeño, contribuyendo a la formación de lazos afectivos.

En recién nacidos, no se recomienda un baño de tina, sino que limpiarles con un paño o esponja húmeda, prestando especial cuidado al área del cordón umbilical, notando cualquier signo que pudiese sugerir una infección o problema.

Cuando el cordón umbilical ya cae, llegó la oportunidad de dar un baño de tina al pequeño. Primero que nada hay que asegurarse de tener todos los implementos necesarios a la mano, ya que es peligroso el tener que dejar la habitación en búsqueda de un utensilio olvidado.

El cuarto donde se va a realizar el baño debe encontrarse a una temperatura ambiente de entre 22° y 25°, mientras que el agua que se utilizará para el baño necesita estar entre los 35° y 37°.

Dentro lo posible el padre también debe participar de la experiencia, ya que se trata de un acontecimiento importante.

Existen tinas portátiles creadas especialmente para recién nacidos, las que poseen estructuras que sujetan su cabeza y evitan así accidentes. No es necesario llenar completamente el recipiente, basta con unos 5 centímetros de agua. Los elementos de higiene que usaremos con el pequeño no son los mismos creados para adultos o niños mayores, ya que su piel es delicada. Existen en el mercado preparaciones especiales para recién nacidos.

Ay que asegurarse de realizar un aseo completo pero suave, incluyendo los pliegues del cuerpo, su cabeza y zona genital. Ésta debe dejarse para el último momento. Una vez terminado el baño se debe secar al niño delicadamente con una toalla suave y esperar que la zona genital esté completamente seca antes de volver a colocar un pañal.

Se recomienda el baño sólo un par de veces por semana y el resto de los días higienizarlo con toallitas húmedas. Un baño agradable garantizará que el bebé disfrute del agua y haga de la hora del baño un momento feliz y agradable tanto para los padres como para el hijo.

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