El padre en la sala de partos

Según se acerca la fecha del parto, yo, como madre primeriza, tengo más claro que quiero que mi pareja esté conmigo en la sala de partos. Eso que él es algo reticente, ya que no es muy amigo de la sangre y otros fluidos.

Hoy en día ellos pueden participar más y más durante todo el proceso y creo que tiene un valor incalculable, tanto para la mujer como para ellos, el estar presente en el momento del alumbramiento, siempre que sea posible.

padre-hijo

Para la futura madre, la presencia de su pareja es fundamental y una gran ayuda en esos momentos. Generalmente existen 3 tipos de padres en la sala de partos.

En primer lugar está el papá activo. Ellos animan y ayudan a sus compañeras a respirar de forma correcta, a mantener la postura adecuada y a relajarse. Son decididos y se han tomado las clases de preparación al parto muy en serio.

Otro tipo es el papá sentimental. Su apoyo es más emocional y consuelan y animan a su pareja con una intensa participación emotiva. Estos son los que más riesgo corren de quedar impresionados y de no ser capaces de superar el impacto de la sala de partos.

Por último, están los paralizados. El miedo y la emoción no les deja ofrecer ningún tipo de ayuda a sus parejas,

Realmente, todo futuro papá que decide asistir al parto debe dejar fuera el miedo a sentirse inútil y a estorbar, ya que su sola presencia es un gran apoyo para la mujer. Por eso, desde aquí animo a todos los futuros papás a involucrarse en todo el proceso y estar juntos a sus compañeras en un momento tan importante.

Deja un comentario