El ‘no’ también es educativo

No toques esto, eso no se hace, así no…En muchas ocasiones, los padres y madres tienen la sensación de que pasan todo el día prohibiendo cosas a sus hijos e hijas. Pero esto no es malo, de hecho, es imprescindible e inevitable.

La educación de niños y niñas debe tener como objetivo el desarrollo de personas maduras, responsables y autónomas. Para ello, el afecto, la ternura y la comunicación son básicos, pero también la imposición de límites claros y coherentes. Sobre todo para establecer unas normas y transmitir una cierta disciplina.

Es curioso como la palabra ‘no’ es una de las favoritas de niños y niñas. ¡La aprenden en seguida! No quieren ir a la cama, no quieren recoger los juguetes, no quieren comer…Y en ocasiones, a los padres y madres les cuesta decirla. No es cuestión de ser rígidos ni intolerables, sino que, desde la comprensión, debemos mostrarles lo que está permitido y lo que no; lo que es conveniente y lo que no.

En ocasiones no resulta fácil decir ‘no’, pero debemos ser coherentes y mantener la decisión con los razonamiento más convenientes para cada ocasión. Es normal y lógico que muchas veces las personas adultas se dejen llevar por un estado de ánimo que por la situación real.

En estos casos, los niños y las niñas pueden darse cuenta de la arbitrariedad de las decisiones, por lo que una disculpa es fundamental. Deben saber que los padres y madres también se equivocan.

Por último, y como hemos dicho varias veces en post anteriores, nuestros hijos e hijas aprenden por imitación y repetición, por lo que una actitud coherente de padres y madres es fundamental.

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