El niño introvertido

Algunas veces nos encontramos en las guarderías con un niño que le resulta difícil relacionarse con el resto de los niños; apenas si habla con nadie y la mayoría de las cosas las pide haciendo señas o bien con sus propias miradas que, al fin y al cabo, acabas adivinando lo que quiere. Los otros compañeros intentan jugar con él pero cuando ven que no les responde o que juega pero es como si no estuviera divirtiéndose, acaban dejándole a un lado.

¿Qué podemos hacer entonces? Es una respuesta difícil porque, aunque hay un manual para ese tipo de casos, todos los consejos que se pueden dar son basados en la teoría pero no en la práctica y también debemos dejar claro que los niños no son siempre lo mismo, cada uno tiene su forma de ser y puede ser que un consejo que te den sirva para un niño pero no para el otro.

Basándonos en un caso en particular, yo misma me encuentro en una situación en que hay un niño que no se relaciona con ninguno de sus compañeros. No habla, a pesar de tener ya casi 2 años y se queda en un rincón parado viendo a sus compañeros divertirse. Cuando trato de acercarme se pone a la defensiva y ni siquiera quiere que le toque, rechazando cualquier acercamiento por parte de la maestra.

Una cosa es segura y es que no se le debe obligar a nada que él no quiera. A mí me ha servido; yo no le molestaba, pero sí le hacía partícipe de las actividades de la clase y, así, al menos, poco a poco he conseguido que participe más y más en las mismas. Todavía no habla pero ya sí que sonríe y juega con el resto de compañeros. Incluso me busca a mí para ser partícipe también en sus juegos.

Y es que, cuando los niños son introvertidos, lo peor que se puede hacer es obligarlos a relacionarse con otros que, para él, son extraños y no sabe nada de ellos. Lo mejor es tratarlo con dulzura e intentando que, poco a poco, participe en las cosas. Muchas veces cuando ve a sus compañeros haciendo algo divertido seguramente se acercará lentamente hasta la maestra para decirle, aunque no sea con palabras, que él también quiere participar. Así, al menos, ya habremos adelantado algo.

Deja un comentario