El libro del bebé

Antes era común que los padres comenzarán un pequeño libro de recuerdos que partía con la primera foto del niño, su primer mechón de cabello, aquellas fechas importantes de su desarrollo y continuaba con todos aquellos momentos claves d su crecimiento.

 Hoy eso casi no se ve. Tenemos todo en digital, por lo que el guardar recuerdos en forma tangible se ve como poco práctico. Pero acaso nunca se han emocionado como adultos al ver su propio libro de bebés, quizá está lleno de polvo pero guarda cosas irremplazables.
Por eso, y ayudados por las nuevas tecnologías, podemos volver a los libros para bebé, incluyendo si queremos versiones en CD e incluso DVD. Las fotos de las ecografías acompañadas por el vídeo, aquel mechón de pelo y la foto de papá cortando el cordón, una huella de aquel piecito impresa en tinta y así seguimos. Anotar a qué edad se dieron los primeros pasos, cual fue la primera palabra y cuando cayó el primer diente.
 
Algo muy interesante es dejar que una vez mayor, el niño pueda ayudar a completar su libro. Una pequeña narración de su primer día de escuela, un momento especial que haya vivido con mamá o papá, o la llegada de un hermanito o hermanita.
 
No olvidemos que el tacto es el sentido más importante y por más que la computadora nos pueda mostrar recuerdos, si los tocamos llegan a nuestra piel transportándonos a esos años maravillosos que son la infancia.
 

 

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