El juego en el primer año de vida

El primer juguete en el primer año de vida de un bebé es la figura de apego, es decir, la persona que le quiere, le cuida y está con él o ella durante la mayor parte del tiempo. En esos momentos, la cara de esa persona cuando le mira, su voz, sus manos cuando le cogen y acarician, sus brazos en los que se mece, todo eso le aporta al niño los estímulos necesarios para desarrollarse a la vez que crea un vínculo especial con esa persona.

Inmediatamente se establece la comunicación con la misma: el llanto para decir que algo no está bien, la sonrisa y las risas cuando está contento,…

Al cabo del tiempo su primer juguete ya no es tan llamativo (aunque no podría estar sin él) y pasa a un segundo juguete, su propio cuerpo (por eso les fascinan tanto a los niños los juegos del “Cu-Cú”). Se crean entonces los juegos de oír sus balbuceos, sus carcajadas, las imitaciones, empieza a gritar para llamar la atención,…

También representa en el juego todo lo que está alrededor porque se lo ofrece el contexto social del que forma parte, la cultura, la familia, el entorno: los objetos al principio serán blandos y flexibles que pueda agarrar y si suenan es mucho mejor. También podemos utilizar distintas texturas (papeles, telas de algodón, de hilo, de seda,…). Uno de lo juguetes que más les gustan son los móviles que suelen seguir con la mirada antes de alzar las manos para cogerlos (con lo que se va desarrollando la coordinación ojo-mano).

 

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