El hermano mayor

La relación del hermano mayor con sus hermanos menores es totalmente diferente a otra relación de hermanos, sobretodo si existe una gran diferencia de edad. El más grande debe tomar un papel de protector y guía, sintiéndose de alguna manera responsable del cuidado de sus hermanitos.

Vengo de una familia de cuatro hermanos, siendo la segunda con un año y dos meses de diferencia con mi hermano mayor. La que me sigue es 3 años menor, y el más pequeño tiene seis años menos. Con Francisco, el más chico, me pasó una cosa completamente diferente que con los otros. Ya no era un par con el cual jugar. Era un ser del cual me enamore completamente en el momento en que le vi por primera vez y continua siendo mi adoración una vez adultos. Tome parte activa en su cuidado siendo incluso muy pequeña. El instinto de protección hacia mi pequeño hermano, se despertó en mí desde que supe que venía a este mundo.

Si bien es beneficioso que los niños aprendan a tomar responsabilidades y contribuyan en el cuidado de sus hermanos, no se debe olvidar que continúan siendo pequeños, y someterles a la presión de asumir grandes responsabilidades puede generarles ansiedades y miedos.

En familias numerosas suele darse que los padres deleguen responsabilidades propias de los adultos en los hijos mayores. Como mi madre decía, “Yo ya crie a tres, ahora ustedes se ocupan.” No me molestaba para nada, pero obviamente carecía de conocimientos y lógica necesaria para dar un buen cuidado.

El hermano mayor siempre será admirado por los otros, se convertirá en el ejemplo a seguir, en el referente para las etapas que siguen, y esto se puede convertir en un punto de enorme presión para los niños. El buscar una perfección inexistente para llenar las expectativas causa estrés. Nunca debemos olvidar que por más responsables que nuestros hijos sean, los niños siempre serán niños.

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