El estrés en madres primerizas

El nacimiento de un bebé nos pone a prueba de diferentes maneras: a nivel hormonal, físico, emocional, psicológico y químico. Y debido a ello, es posible que te sientas muy fatigada, emocionada, frustrada, preocupada y radiante al mismo tiempo. Esta mezcla de sentimientos puede hacer que te sientas muy estresada.
Por eso es muy importante cuidarse, y más aún durante los primeros meses.

¡Descansa! Duerme tanto y tan a menudo cuanto puedas, ya que la falta de sueño hará que todo parezca aún más difícil. Si tu bebé no te deja dormir de noche, duerme durante el día mientras el pequeño se echa una siesta.

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primer_baby.jpg image by tekierotkAliméntate de forma nutritiva. Evita la comida basura, que cual puede provocar cambios muy rápidos en el nivel de azúcar en la sangre, aumentar tu ansiedad y hacer que te dé un fuerte bajón después de que se te pase el primer efecto de satisfacción. Haz ejercicios moderados. Caminar de 20 a 30 minutos, dos o tres días a la semana es lo ideal. Si no logras incluir estos ratos para andar en tu rutina, procura caminar o subir y bajar escaleras siempre que puedas. Cuando salgas a hacer recados sola o con el bebé, por ejemplo, aparca un poco más lejos y aprovecha para estirar las piernas.

Deja tiempo para ti misma. No es ningún lujo o egoísmo, sino que es indispensable para tu bienestar emocional.

Reserva tiempo para tu pareja. Cuando nace el bebé nuestras vidas se centran en las necesidades del pequeñín, y a menudo olvidamos la falta que nos hacen esos momentos que antes compartíamos con nuestras parejas.

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