El baño del bebé en invierno

El invierno es una estación compleja para todas las mamás. El temor de que los niños se enfermen está más presente que nunca, y los cambios bruscos de temperatura son un enemigo continuo si nos esforzamos en ser unas guardianas de la salud de nuestros hijos.

Por ello conviene tomar todas las precauciones posibles, sobre todo en las habitaciones que utilizan para dormir y la habitación en que los bañamos.

Esta situación es todavía más compleja si nuestros hijos todavía son bebés, pues son más lábiles, y la probabilidad de que se enfermen es todavía mayor.

De hecho, en cuanto llega el invierno, será tu trabajo como mamá mantener a tu bebé cálido y seco. Pero si eres como la mayoría de las mamás primerizas, que intentan lograr controlar a un bebé envuelto en una pila de suéteres y mantas que se caen continuamente, hay una serie de consejos que podrán ayudarte a mantener a tu bebé sano a la vez que cómodo, sobre todo al momento de bañarlo o por la noche.

Para el momento de dormir, si tienes l corazonada de no sobre-cubrir a tu bebé al momento de acostarlo, síguela. De hecho, para reducir el riesgo de muerte súbita del recién nacido, los médicos sugieren poner al bebé a dormir sobre su espalda sin un exceso de mantas o almohadas. Pero tampoco es recomendable sobre calentar la habitación. El utilizar un adecuado sistema de calefacción que permita regular específicamente la temperatura de cada habitación es una muy buena alternativa. Una buena caldera de gas a condensación, por ejemplo, en la marca Chaffoteaux et Mauri, que cuente con un panel de control amable y sencillo, es una excelente idea. De esta forma, podremos mantener la temperatura de la habitación del niño estable en unos 21°C toda la noche.

A esa recomendación, se pueden agregar algunas relacionadas con la ropa que es correcto ponerle al bebé para dormir. Un enterito de manga larga y pies cubiertos es una buena opción, así como elegir una manta del estilo de la que se cierran como un saco de dormir, en general éstas no tienen mangas, así que ni se le enrollan al bebé como una manta común y ayudan a mantenerlo cálido, pero sin hacerlo sentirse demasiado caliente o transpirar.

Además de las mantas y la calefacción, un tip extra para calentar la cama del bebé en el invierno, es utilizar una bolsa de agua caliente. Ponerla en la cama o cuna unas dos horas antes de que el bebé se vaya a acostar y retirarla justo antes de acostarlo le permitirá sentirse cómodo al instante y no pasar nada de frío.

En cuanto al momento del baño, la habitación donde se va a dar el baño al bebé debe tener una temperatura más elevada que el resto de la casa, puesto que el pequeño no contará ahí con la protección de la ropa. Unos 25° son más que suficientes, así que deberemos ajustar la calefacción de esa habitación aproximadamente una hora antes de empezar el baño. También es recomendable contar con un termómetro para el agua de la bañera, para controlar que ésta esté entre los 36 y los 37°C. Como la habitación estará más cálida que el resto de la casa, debemos aprovechar para secar y vestir al pequeño ahí mismo, para evitar exponerlo al frío.

 

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