El ambiente perfecto
El humidificador es un aparato muy útil sobre todo cuando el ambiente es muy seco. Ahora que llega el frÃo, el exceso de calefacción seca el entorno y si hay poca humedad, la garganta y las fosas nasales se resecan, lo que hace que los niños y niñas sean más propensos a sufrir catarros.
Además, si el ambiente está muy húmedo y hace mucho calor pueden aparecer hongos, a lo que es posible que el bebé sea alérgico.
Por eso debemos controlar a la perfección la temperatura y la humedad de la casa y si es necesario hacernos con un aparato de estos.
Lo ideal es que la temperatura de la casa no sobrepase los 25 grados. Una media estarÃa entre los 22 por el dÃa y los 18 por la noche. La humedad debe oscilar entre el 25 y el 50%.
Si finalmente os decidÃs por un humidificador su uso es muy sencillo. Se utiliza solo con agua frÃa del grifo y debemos asegurarnos de que el vapor que emana no vaya directamente al niño o niña. Hay que ponerlo en un rincón fuera de su alcance ara evitar accidentes y posibles quemaduras.
Hoy en dÃa existen gran cantidad de modelos, incluso adaptados para los más pequeños.
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