Egoísmo

La mayoría de los niños son egoístas por naturaleza. En las guarderías les cuesta mucho compartir con otros niños y, sobretodo al principio, cuando no se conocen, las peleas y el pegarse es normal en casi todos los niños, de hecho incluso llegan a hacerse sangre porque no han querido prestarse un juguete o porque alguien le ha quitado un coche donde estaba montado.

Las maestras solemos ayudar en esos conflictos intentando que se den cuenta que no pueden ser egoístas y que han de compartir y saber compartir con los demás porque a veces serán ellos los que quieran algo y sufrirán lo mismo que otros niños sufren. Claro está, eso no suelen entenderlo porque ellos lo único que entienden es que tienen algo que otro niño quiere y, aunque ellos no lo quieran, por el simple hecho de que otro niño sí que lo quiera ya no quieren dárselo.

El ser egoísta es algo normal en los niños. Han de aprender poco a poco los beneficios que tiene el compartir con otros niños, no sólo por el hecho de jugar los dos con el mismo juguete, sino porque puede dar el caso de que, otro día, compartan más cosas o más juguetes que ambos se traen de casa, o que simplemente están en la guarderías y de los que pueden hacer uso.

Así, poco a poco el egoísmo se transforma en compartir y genera que se creen nuevos juegos infantiles en los que ya no sólo participa una persona sino que lo hacen varias personas.

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