Dormirse con el biberón

Durante décadas existió la creencia de que era un beneficio para el bebé y niño pequeño dormirse en la noche mientras tomaban un biberón tibio. No podían estar más equivocados. Hoy se sabe que dicha práctica resulta perjudicial para el pequeño, ya que no sólo se le enseñan malos hábitos sino que también se le expone al desarrollo de caries.

El acostumbrar al bebé a dormirse con el biberón en el boca le impide generar hábitos saludables para conciliar el sueño, ya que depende emocionalmente de un objeto que le da seguridad, la que debería desarrollar por si mismo al ser acostado por sus padres, con la lectura de un cuento o en algunos casos, un baño caliente y relajante antes de ir a la cama.

Su salud dental también se ve amenazada. Dormirse tomando leche impide una higiene dental adecuada antes de ir a la cama, permitiendo que los azucares de la leche ataquen sus dientes durante varias horas.

Es mucho mejor que el niño se sienta seguro al ir a dormir por encontrarse en un ambiente sano y tranquilo, que depender de un objeto externo que a la larga sólo le traerá problemas.

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