Dolor de oídos

Otitis y amigdalitis son las causas más frecuentes del dolor de oídos, pero no las únicas. El oído es un área muy sensitiva, capaz de molestar por alteraciones del propio oído o de áreas vecinas. Por ello es necesario establecer un correcto diagnóstico para conocer las causas antes de indicar el tratamiento.

La trompa de Eustaquio (el tubo que conecta el oído medio con la parte posterior de la nariz) ayuda a mantener una misma presión de aire a ambos lados del tímpano, pero si está obstruida, por ejemplo por una infección, entra menos aire en el oído medio, y la presión disminuye. Esta diferencia de presión es lo que causa el dolor e incluso puede llegar a romper el tímpano. Una infección de garganta puede llegar también hasta el oído, a través de la trompa de Eustaquio o a través de la sangre.

Los motivos más frecuentes de este mal común puede ser :

• Un resfriado (otitis media) o que ha entrado agua en el oído (otitis externa).
• Amigdalitis: el dolor se extiende hacia el oído.
• Por un tímpano perforado.
• El nacimiento de un diente inflama las encías y afecta al oído.
• Por rinitis alérgica.
• Debido a la articulación de la mandíbula (en casos poco habituales).

No debemos:

• Medicar al niño si no es por prescripción médica.
• No utilizar remedios caseros, como baños de alcohol, si no es por indicación médica. Un baño de alcohol, por ejemplo, en el caso de que un tímpano esté roto, puede causar un dolor insoportable.
• Utilizar los bastoncillos cuando el oído está dañado o le duele. Su utilización puede alterar el manto ácido del oído.

Imagen: http://www.cuidadoinfantil.net

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