Discusiones familiares

Las discusiones familiares son comunes, siempre dentro de un orden, y suceden hasta en las mejores familias. A pesar de ello, no es conveniente que una pareja discuta acaloradamente delante de sus hijos e hijas.

Por otro lado, están las discusiones de los padres y madres con los hijos e hijas y las de hermanos y hermanas entre sí. Si nos ven discutir a las personas adultas, será algo normal para ellos. Por eso debemos evitarlas delante de ellos.

En cualquier caso, deben saber que es normal que las personas tengan opiniones diferentes y que choquen en ocasiones. Pero también, que es mejor hablar las cosas con tranquilidad y buenas maneras que discutir a grito pelado. Otro de los miedos que tienen los y las menores es que su padre y su madre se vayan a dejar de querer si discuten. Es importante explicarles que hasta las personas que se quieren en ocasiones tienen disputas. cd680f037_a

Cuando niños y niñas presencian habitualmente estas peleas, puede que se sientan mal, por eso es importante intentar evitarlas y hablar con ellos para tranquilizarles. En muchas ocasiones, los padres y madres no nos damos cuenta de que puede afectarles.

Si, por otra parte, las discusiones son entre hermanos y/o hermanas, son el padre y la madre los que tendrán que intentar poner paz, analizando las causas de las discusiones. Celos, llamar la atención o simplemente rivalidad son las más frecuentes. Generalmente, según avanza el tiempo estas pasan y se llega a tener una buena relación. No olvidemos que las disputas no significan que las partes implicadas no se quieran.

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