Después de jugar… ¡a recoger!

Normalmente a la hora de jugar los niños optan por ver todos absolutamente todos los juguetes y ponerlos a su alcance, lo que pasa que después de una larga tarde de juegos, la casa suele parecer un campo de batallas y todos los juguetes desparramados

Con el cansancio a la noche y las ganas de que termine el día se acaba solucionando este problema de dos maneras: o dejamos todo tirado o terminamos recogiendo hasta las tantas.

Pues no debería ser así. El tema de recoger no es algo que a los niños les haga mucha gracia, más bien todo lo contrario. Lo mejor es hacer de esta tarea un juego y hacerlos partícipes para que ellos se sientan implicados en el orden.

Primero evitemos que nuestro salón se convierta en una juguetería, los juguetes se sacarán poco a poco y se van colocando en su sitio cuando ya no se utilicen. Ayúdalos al comienzo y organiza juegos como por ejemplo una carrera a ver quien junta más: “preparados, listos…¡ya! y a recoger. Premia y felicita a tus hijo cuando lo hayan conseguido. Haz de esta actividad una rutina al igual que muchas otras actividades. No esperemos la perfección a la hora de recoger, pero sí pongamos énfasis en conseguir nuestro objetivo: que aprendan a valorar y cuidar sus juguetes. Si permitimos que esté todo desordenado no le estamos enseñando a mantener un orden en otros aspectos tampoco.

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