Demostremos el amor a nuestros niños

 

 

Si un niño siente permanentemente falta amor se siente frustrado, contrariado en  la satisfacción de esta necesidad vital. El niño sufre mucho por esta falta. De esta manera aparece el complejo de frustración y exclusión.

La frustración es la privación de aquello que se necesita, de lo que se espera espontáneamente. No es cuestión de saber si un niño que siente esta frustración carece verdaderamente de amor: basta que lo crea.

 Aunque este complejo aparece con más frecuencia en niños desamparados, también puede producirse en un niño al que sus padres aman de verdad. La verdad en este caso no cuenta, sino el sentimiento experimentado por el niño.

Muchas veces puede ocurrir que las madres y padres estén my ocupados en sus trabajos. Pasan la mayor parte del día  sin su hijo. Aunque le expliquen  que el fin de ir a trabajar tiene que ver con el amor que le tienen, esto no lo satisface lo suficiente. 

 mini_500_4342_1198109262373417hermanos.jpgHay días que necesita compartir sus emociones con alguno de sus padres. Un día  que espera un beso particularmente  para ir a dormir y no lo recibe  o un abrazo en el momento de tristeza o desilusión,que necesita apoyo.

 

Si los padres no estamos sistematicamente  ante estas situaciones cotidianas de nuestro hijo, es muy probable que viva  con este complejo.

Deja un comentario