Decálogo de las cosas que hacen sentir bien a un bebé

En primer lugar, a los bebés les encanta estar desnudos. Y no tan bebés, ya que hay niños y niñas que a la primera de cambio están corriendo ‘en pelotas’ por casa. Desnudos, se muestran más receptivos y expresivos y las sensaciones les llegan mejor.

Por otro lado, también les encanta estar bien arropados y arropadas. Les recuerda a su estancia en el útero materno y durante las primeras semanas de vida se sienten muy a gusto cuando les envolvemos.

Les encanta el contacto con la piel de mamá. El abrazo de una madre es la mejor solución para casi cualquier problema. Y es que el contacto con nuestra piel relaja su sistema nervioso y favorece la relación.

Los ruidos monótonos también les gustan, ya que recrean en el bebé los ruidos del cuerpo materno durante la gestación.

La música es otra de sus aficiones tempranas. Además, es un estímulo para su aprendizaje y les relaja.

El olor de la madre es otro de sus talismanes ya que el olor del padre y de la madre es lo primero que capta el bebé al nacer.

Pasear por la calle. La calle es todo un mundo nuevo por descubrir lleno de sonidos, olores, formas y colores. Por eso, muchos se relajan dando un paseo al aire libre.

Morder y chupar es otra de sus aficiones. El bebé reconoce los objetos por su sabor, textura, densidad…una información que, de momento, un vistazo no le puede aportar.

El balanceo trabaja sus conexiones neuronales más profundas y los ritmos estables y monótonos les ayudan a relajarse. Esto hace que conecte con el entorno.

Y por último, otra de las cosas que le hace sentir bien es escuchar la voz de mamá. Contiene música, tonos altos, intención y deseo de comunicación. El estímulo perfecto para el bebé.

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