Deberes

Ahora que los niños van a comenzar de nuevo las escuelas, muchos comenzarán a tener deberes para hacer en sus casas y, como con todas las obligaciones, en ocasiones es aburrido hacer cosas porque lo mandan y llegan las 8 de la noche y aún no han hecho nada.

En esas ocasiones lo mejor es plantearle un horario al niño o niña para permitirle descansar y trabajar en distintos momentos. Por ejemplo, si el niño o niña llega a las 2-3 de la tarde a casa, de 4 a 5 de la tarde puede tomarse un descanso si lo necesita (echarse una siesta) jugar a algo para despejarse, etc. Después es hora de hacer los deberes (si no los ha hecho antes en lugar de descansar).

Los deberes suelen aburrir nada más ponerse porque, o bien tienen que pensar, o es algo que encuentran un engorro porque saben que en clase van a tener que hacerlos. Es por eso que, durante los primeros años, lo mejor es que el padre o la madre se siente con ellos a realizar los deberes para, así, crearle un hábito en el estudio y, además, hacerle compañía en algo que sabe que no le gusta pero está acompañado.

Poco a poco los niños irán necesitando cada vez menos nuestra ayuda, pero eso sólo se conseguirá si hemos sido constantes en el horario de nuestros hijos. A menudo es mejor no tener clases extraescolares y sí dedicarles más tiempo a nuestros hijos, aunque suponga echar menos horas de trabajo (quien pueda hacerlo).

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