De paseo a las granjas educativas

Ahora que el frío se fue y los días primaverales nos invitan a pasar un día al aire libre en familia, la mayoría de los padres se preguntan como elegir una actividad que mantenga contentos y activos a sus hijos, convirtiéndose además en una experiencia educativa para ambos.

Si eso es lo que buscan, los invitamos a visitar junto a sus niños una de las tanta Granjas  Educativas. Allí, junto con guías e instalaciones pensadas para granjalos más pequeños, los chicos podrán estar en contacto directo con animales como conejos, pollos, cabras, vacas, potrillos y una serie de animales, la mayoría de poca edad.

Una granja educativa no está hecha para mirar, sino que también para tocar, todo dentro de un marco de seguridad. Los chicos podrán alimentar a los animales, acariciarlos, jugar con ellos y aprender a cuidarlos y tratarlos con amor y respeto.

Pero éste tipo de recintos posee además una serie de talleres donde los niños aprenderán algo de la vida de campo. Seguro se divertirán viendo como se ordeña una vaca o montando en un poni.

Con áreas para descansar, comer y servicios higiénicos, están diseñadas para padres con niños, por lo que las instalaciones y restaurantes están basadas en los gustos y necesidades del público menudo.

Alrededor de España y en varios países latinoamericanos existen granjas educativas, siendo un panorama ideal para la familia, ya que los grandes de seguro nos llevaremos más de una lección y la satisfacción de pasar una mañana viendo como nuestros niños aprenden tocando, no mirando.

Imagen: Veterinaria Universidad de Chile

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