De mayor quiero ser…

Quien no ha dicho alguna vez eso de: – yo quiero ser…(bombera, escultora, enfermera, policía…). Yo de pequeña hasta quise ser caballo. Imaginaros que risas cada vez que me lo preguntaban. Ahora mi hijo de seis años está en esa época en que quiere imitar todo lo que ve en casa o en casa de los familiares y le encanta eso de que le digan que se parece a su madre en esto o que se parece a su padre en lo otro. Siempre me dice:-mira mami, yo tengo el pelo como tu y mis ojos son como los tuyos…Bueno, pues ahora también está en esa etapa de fantasear con lo que será de mayor. El primer oficio que nos dijo fue el de policia, ya que siempre le estamos hablando de que mi padre, su “iaio Manuel”que era guardia urbano y ahora está en el cielo cuidando de él(murió en acto de servicio) y claro, él estaba entusiasmado con eso de coger a los malos y llebarlos a la cárcel. La verdad es que a mi mucha gracia no me hizo cuando se lo escuché decir la primera vez, pero es un niño y comprendo que lo que ahora le hace gracia se le olvida a los dos dias. Como yo pensaba, ahora ya ha cambiado de opinión y un día al volver de la escuela nos dijo que quería ser profesor. Eso ya me hizo más gracia, podrá tener muchas vacaciones y es muy bonito eso de enseñar, pensé. Veremos a ver lo que le dura esta idea, seguro que la próxima semana como muy tarde me dice que ha cambiado de opinión y que quiere ser otra cosa, es muy divertido escucharles dar las explicaciones pertinentes cuando les preguntas por que quieren dedicarse a esa profesión.
 
Supongo que esto se empieza a complicar cuando se van haciendo mayores, ya que tiene que ser desesperante cuando quieren dedicarse a algo que a ti no te hace ni chispita de gracia. Pero hay que entender que cada persona es libre de querer hacer de su vida lo que decida, y lo más que podemos hacer en esos casos es intentar aconsejarles lo que a nosotros nos parece mejor. Creo que hay que dejar que los hijos tengan oportunidad de equivocarse como hemos hecho nosotros, osinó siempre te podrán echar en cara que tu en su día hiciste lo que mejor te pareció y que ahora les toca a ellos poder elegir.  
 
Espero que cuando a mi me llegue el día de escuchar la decisión  definitiva de mis hijos de a que se van a dedicar tenga la capacidad de saber entender porque les gusta la profesión que habrán elegido

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