De la leche a los primeros alimentos sólidos

_43067063_puree203

Tu bebé ya tiene seis meses y llega la hora de introducir alimentos diferentes a la leche materna o suplementos que le acompañaron durante el primer medio año de su vida. Si bien ese aquel el momento recomendado para realizar la transición, ella depende de otra serie de factores.

Un niño que no es capaz de sujetar su propia cabeza o no puede evitar atorarse aunque sea con la leche, no está listo para alimentos de mayor consistencia. En caso de estar preparados, los pediatras recomiendan empezar con cereales infantiles especializados o algunas frutas cocidas. Debe entenderse que se trata de alimentos colados y molidos, ya que el pequeño aún no tiene dientes.

Al ir introduciendo más comidas, debe tenerse extremo cuidado con aquellos que pueden causar alguna alergia. A veces es mejor evitarlos hasta el primer año de vida, cuando el bebé ya esté más maduro. No es necesario agrega azúcar o sal a las comidas.

Cada vez que se empieza con un alimento diferente, debe hacerse con tiempo y sólo de uno a la vez. Si el bebé lo rechaza no hay que rendirse, sino que volver a intentarlo en una semana más. Los receptores de sabor de los pequeños son diferentes a los de un adulto por lo que algo que a nosotros nos sabe bien, para ellos puede ser demasiado amargo o desagradable.

Si bien lo recomendado es preparar la comida del bebé en casa, pueden utilizarse comidas listas que se venden en los supermercados. Éstas deben venir totalmente selladas y con una descripción completa de sus componentes. No debemos conservar la comida, ya sea casera o comprada, en el refrigerador durante mucho tiempo, ya que puede contaminarse.

Nunca debemos olvidar que si bien el pequeño ya se alimenta con una selección más variada, la leche sigue siendo la parte más importante de su nutrición. Nuestro pequeño está creciendo.

Deja un comentario