De la cuna a la cama

Desde el momento de su nacimiento, los bebés pasan parte de su rato de vigilia y todo su tiempo de sueño, en una cuna donde se sienten seguros y protegido por barrotes que impiden golpes y caídas. Pero todos los bebés crecen y llega el momento en que tengan una cama.

Petra Toddler Bed Pasar de la cuna a la cama es un hecho importante, y hacerlo correctamente puede evitar situaciones complicadas tanto para el niño como los padres. Lo ideal es hacerlo entre los dos y tres año, aunque todo depende del pequeño.

Lo mejor es ir haciendo un cambio a la vez. Si lo pasamos de la cuna a una cama en otra habitación a la que usualmente ocupa, aumentaremos su inseguridad y miedos. Muchas cunas están diseñadas para quitarles los barrotes y servir como un lecho de transición. Siempre podemos valernos de pequeños rieles se colocan al borde la cama, evitando caídas, pero sin impedir movimientos.

Si vamos a comprar una cama, permitamos que el pequeño nos ayude a escogerlas, a la vez que elige sabanas, almohadones y cobertor. Siempre estará más a gusto durmiendo en un lugar que le agrade, sobretodo si él formo parte de su diseño.

Es normal que los niños tengan miedo o problemas en las primeras noches. Si es que llora, podemos ir y asegurarles que están bien y seguros, pero sin sacarlos de la cama o habitación. Si les llevamos a dormir con nosotros, el proceso se hará complicado, ya que representa un retroceso.

No es fácil, pero tampoco imposible. Con los días y semanas, nuestro niño aprenderá a dormir en su cama, con la independencia que ello entrega, dando un paso más en su proceso de desarrollo y crecimiento.

Imagen: Lowimpactliving

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