Cuando la tos no se pasa nunca…

Este problema es muy frecuente en los niños y niñas de entre 2 y 4 años. En la mayoría de las ocasiones estos síntomas se deben a procesos residuales víricos. Es decir, el niño niña, que se ha contagiado de un catarro en el colegio o en la guardería, después de 4 ó 5 días de evolución se queda con mocos y tos que van desapareciendo lentamente.

Estos son algunos consejos para ayudar al niño o a la niña a eliminar la tos y los mocos:

Levanta el cabecero de la cama unos 10 cm. Eso le ayudará a respirar mejor y a expulsar los residuos que puedan quedar. También es conveniente poner algo de humedad en su dormitorio. Existen aparatos humidificadores que les ayudarán.

Una buena higiene es fundamental. Límpiale muy bien las fosas nasales con suero fisiológico y
haz que beba abunda líquido durante el día.

Si todo esto no hace efecto y la tos es insoportable, dale por las noches un jarabe antitusígeno y no dudes en volver a consultar con el personal de pediatría por si es un problema de alergias o del otorrino.

Deja un comentario