Consejos para principiantes: Cambiar un pañal

Una de las cosas que suele resultarles difíciles a los padres primerizos, sobre todo a papá, es cambiar el pañal del niño, algo en lo que se cometen muchos errores y con lo que se aprende con la experiencia.

A la hora de cambiar el pañal al bebé hay que estar preparado para sufrir los llamados “escapes” y es que hay niños y niñas que, al quitarle el pañal, el frescor que sienten les lleva a orinarse y, claro, mojará al que pille delante.

Si tenemos suerte y no nos pasa (muchos padres optan por poner una toalla encima por lo que pueda pasar) tendremos que retirar el pañal sucio y limpiar al bebé para que no le produzca ninguna irritación la piel.

Lo general es que,  para limpiarlos, usemos toallitas húmedas que suelen funcionar bien aunque algunas veces tendremos que usar una esponja y agua porque está demasiado sucio (básicamente cuando se ha hecho caca).

Tenemos que poner cuidado a la hora de limpiarlos porque no podemos hacerlo hacía arriba (en las niñas) ya que lo que hacemos es llevar la suciedad a otros lados. Y tenemos que retirarlo todo, no vale dejar nada.

A continuación, dependiendo del bebé, podremos echarle crema o polvos de talco para que su piel esté suave y no se irrite.

Y ahora el pañal nuevo (recordad, los broches van por detrás). Cuidado a la hora de levantar al bebé por las piernas por si está en una mala postura y le hacemos daño. Tampoco debemos apretarlo demasiado ni subírselo demasiado ya que estará incómodo. Con práctica sabréis dónde ha de ir. 

Y ya está, niño o niña cambiado. Ahora a esperar unas horas para volver a hacerlo.

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