Comida natural vs Comida envasada

Muchas madres preferimos darles a nuestros hijos la comida que nosotros hacemos antes que empezar con los potitos.

Personalmente a mí no me gusta darles potitos a los niños porque, si bien en las etiquetas está bien indicado lo que llevan, para que la comida se conserve perfectamente tienen que tener una serie de conservantes (y colorantes) que hagan esa función y por eso la comida no es tan natural como la que nosotras podemos hacerles.

Tampoco es tan complicado hacerle la comida a un niño. Si hacemos un día lentejas, los niños pueden tomar lentejas, podemos pasárselas (batidas y pasadas por un pasapurés) o incluso podemos ir enseñándoles a comer "entero" a la vez que le damos una comida sana y que sabemos lo que lleva.

Yo pocas veces he recurrido a un potito pero mentiría si dijera que mis niños nunca lo han probado. Sí que lo han hecho y no les ha gustado. Quizás porque estaban acostumbrados a la comida de casa, o por cualquier otro aspecto, no he conseguido nunca que se terminaran el potito entero, en cambio el plato e comida sí que se lo comían entero y a veces pedían más incluso.

Reconozco que, cuando se trabaja, es un engorro tener que estar preparando la comida de tu hijo para que alguien de tu familia, si tú no puedes se la de pero para eso están los fines de semana, para recargar comida para la semana. Yo, por ejemplo, los fines de semana los dedicaba a hacer comida y congelarla (cuando se enfriaba). De esa manera conservaba las propiedades de los alimentos y sabía que mi hijo comería sano porque era comida hecha por mí. Sabemos que la comida congelada no sabe igual que la comida recién hecha pero, al menos para mí, mis hijos preferían la comida congelada a los potitos.

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