Cocinando con niños

Personalmente, me gusta que los niños ayuden en las tareas del hogar y la cocina, como una tarea del día a día, no debería ser algo prohibido para los niños, si bien hay que tener mucho más cuidado a la hora de trabajar con niños que si lo hiciéramos solos.

Los niños pueden ayudar a cocinar una vez sepamos lo que deben y no deben hacer. Por ejemplo, si estamos preparando sándwich, cuando a éstos hay que untarles la mantequilla podemos pedírselo a los niños ya que es algo con lo que no se van a cortar. Bueno, sí que se mancharán pero es algo por lo que tienen que pasar tanto padres como niños.

Los niños no pueden privarse de hacer tareas domésticas sólo por el simple hecho de ser pequeños; son parte de la familia y, como tales, tienen unas responsabilidades que deben ser acordes con su edad. Y en eso también entra la cocina. Eso sí, nunca solos ya que es algo muy peligroso pero que, si tenemos paciencia y les enseñamos, podrán ser cada vez más útiles para ayudarnos a cocinar.

La cocina no tiene por qué ser únicamente para postres, los niños pueden incluso ayudar a preparar otras comidas como sopas, pasta, verduras,… No es que vayan a cortar nada pero, por ejemplo, podemos empezar pidiéndoles la opinión sobre la comida. Un ejemplo, haciendo la sopa, podemos preguntarle si está salada o le falta sal, si le gusta o hay algo que no le gusta. Incluso podemos preguntarle qué le echarían y, aunque nos diga una tontería, le vamos educando para que sepa qué es adecuado para la cocina y qué no lo es.

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