Cómo funciona su memoria

A partir de los 6-7 meses, el bebé es consciente de la permanencia de las cosas y disfruta jugando a encontrar objetos escondidos. De ahí que cuando los padres esconden algo debajo de una tela el bebé la levante para encontrarlo. Algunos bebés incluso llegan a buscar con insistencia un objeto que se les ha caído, pues no verlo ya no significa que no esté ahí.

Además cuando los padres salen de la habitación el bebé sabe que volverán.

Esta reacción suele sorprender a los padres porque veían poco tiempo antes que el bebé parecía cariñoso y no se inmutaba e incluso, parecía feliz cuando otra persona le tomaba en brazos. Y en cambio al crecer muestra desagrado. Esta nueva reacción no indica que el bebé se haya vuelto "malo" o "antipático", es simplemente la señal de que la memoria del bebé es mejor: sabe quién pertenece o no a la familia.

El cerebro del bebé está preparado para el aprendizaje desde el mismo momento de nacer. Dispone de una amplia red de neuronas (las células nerviosas) que van madurando con rapidez. Por ese motivo, aumenta el tamaño de la cabeza del bebé.

El aprendizaje más simple es el que se realiza por repetición. A fuerza de ver un mismo rostro, empieza a ser familiar. Cuando se repiten unas rutinas, el bebé descubre que una cosa sigue a otra: por ejemplo, que cuando llega su padre, van a tener juntos un rato de juego. Por eso el bebé repite sus juegos o sus movimientos una y otra vez.

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