Chucherías

Los niños, cuando llegan a la guardería, suelen traer algunas veces algunos caramelos o chucherías que les dan las madres, abuelos,… Y que no hay manera de que las dejen en casa o bien las llevan sin más. En esos casos, las maestras tienen que tener especial cuidado, sobretodo cuando están en el patio o en la sala común y hay niños de varias edades ya que, como sabéis, es peligroso darle a un niño pequeño un caramelo porque se puede atragantar.

En la mayoría de los casos se opta por quitarle las chucherías o caramelos que lleve, más como precaución que como "requisar" ya que, cuando llegue la madre o el padre a buscarlo podrá volver a coger sus "chuches". También hay que tener en cuenta que llevar chucherías es un problema para las maestras y es que, si el niño está comiendo chucherías, raramente podrá comerse la comida porque dirá que no le gusta o que no tiene ganas. Tampoco las chucherías son buenas porque si come demasiadas le puede doler el estómago, y no hay que olvidarse tampoco de los dientes, que muy buenas no son.

En definitiva, las chucherías están bien para dárselas de vez en cuando a nuestros hijos, pero para que ellos lleven en la guardería, salvo que sea por su cumple, y siempre que sea la maestra la que las administre, no habría ningún problema. Así prevenimos, por un lado, el proteger a otros niños de que puedan sufrir accidentes; y, por el otro, de que nuestro propio hijo se ponga malito y tengamos que estar coordinando trabajos para quedarnos en casa con él.

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