Cachorros y niños

Algunas veces, bien en la infancia o porque les hemos regalado un cachorro, hemos tenido que regañar al perrito porque ha arañado a nuestro hijo, o a nosotros mismos. Los perros, sobretodo cuando son cachorros, no saben que sus juegos, que para ellos es eso, un juego, pueden hacer tanto daño a las personas y es que cuando los colmillos son muy finos entonces suelen arañar más de la cuenta y desgarrar la piel más fácilmente.

Por eso, cuando se tienen animales en casa, más si son cachorros, hay que procurar que los niños sepan que los perros también les pueden hacer daño y que no deben jugar en demasía haciendo que los perros se "apasionen" y acaben llorando, uno porque le ha arañado, y el otro porque le han regañado.
 
Cuando nuestro hijo tiene un arañazo de la mascota hay que desinfectarlo lo mejor posible. Ante todo debemos lavar la herida con agua y jabón de modo que se eliminen todo tipo de infecciones posibles; después, y si aún no lo vemos bien desinfectado, usaremos agua oxigenada para terminar de limpiar la herida. Los niños suelen sufrir con el agua oxigenada porque suele "escocer" así que si con agua y jabón queda limpia y podemos, mejor que sea así.
 
Despues le echaremos un poco de mercromina o una crema para que no se vaya a infectar la herida. De ese modo prevenimos enfermedades que no deberían tener. Y estoy segura que a los 10 minutos querrá volver a jugar con el cachorro, y éste con él, así que el único consejo que os doy en ese caso es que tengáis a mano varias cajas de tiritas porque las necesitaréis. Y también paciencia con el cachorro, que acostumbrado a jugar con otros perros, hacerlo con un humano es nuevo para él y tiene que aprender.

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