Aumento de peso y embarazo

El aumento de peso es una de las cosas que más preocupan a las embarazadas. Además de las razones estéticas, engordar demasiado durante el embarazo aumenta el riesgo de complicaciones y de parto prematuro. A la vez, ganar menos kilos de los que se aconsejan conlleva sus propios riesgos. Estos 7 puntos pueden ayudarte a aclarar conceptos

Se considera adecuado un aumento de entre 11 kg a 16 kg en todo el embarazo (la cifra menor correspondería a las mujeres de estatura baja y la más elevada, a las mujeres altas). En general, se aconsejan aumentos mayores a las mujeres con bajo índice de masa corporal (IMC) y aumentos menores a las mujeres con exceso de peso.

Para averiguar tu IMC, divide tu peso en kilos por la altura en metros al cuadrado (por ejemplo, 60:1,65×1,65= 22). Un IMC superior a 24,9 se considera exceso de peso. Un IMC menor de 18,5 se considera bajo peso. Un IMC de 30 indica obesidad leve. Por encima de 40, se considera obesidad mórbida.
Si cuando te quedaste embarazada tenías un IMC menor de 18,5, quizá deberías aumentar entre 12 y 17 kilos: las mujeres con bajo IMC tienen más probabilidades de dar a luz niños con bajo peso.

Si cuando te quedaste embarazada estabas por encima del peso normal (un IMC mayor de 24,9) quizá no debas aumentar más de 7 a 11 kg durante el embarazo. Las mujeres obesas o que engordan mucho durante la gestación tienen mayores probabilidades de desarrollar diabetes estacional y preeclampsia y de tener dificultades durante el parto.

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