Amamantar a tu hijo II

 

     Al utilizar la pezonera, al bebé le cuesta más succionar, pero al cabo de varios días, las grietas se curan y normalmente se puede volver a dar de mamar sin ellas, ya que una vez cicatrizadas ya no vuelven a reproducirse. Una de las mejores formas para prevenir las grietas es que después de cada toma, te aprietes un poco el pezón, y dejes unas gotas de leche secar, esto es un buen lubricante, y también impide la formación de bacterias.

     Una de las preguntas que siempre nos hacemos las madres cuando estamos dando el pecho a nuestro hijo es, ¿Que pecho me toca en esta toma?, muchas veces nos olvidamos cual fue el último pecho del que estuvo mamando, otras veces se sabe perfectamente porque notamos que un pecho esta más lleno que el otro. Uno de los trucos que yo utilizaba, era ponerme una goma del pelo, en la muñeca que correspondiera al lado del pecho con el que tenía que empezar la toma.

     Debes procurar que tu hijo te vacíe bien un pecho antes de ofrecerle el otro, así te aseguras de que esta tomando todos los nutrientes de la leche, ya que éstos se encuentran al final de cada tetada, después cámbiale al otro pecho y que tome lo que quiera. En la siguiente toda deberá empezar por este ultimo, para poder vaciártelo del todo.

     Para asegurarte que tu bebé se coge bien al pecho, observa que su boca abarque toda la areola y no solo la punta del pezón. Y además el labio inferior esté hacia fuera.

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