Accidentes: Asfixia.

Los accidentes es algo común que suele ocurrir cuando tenemos niños porque éstos son curiosos y siempre quieren ver cosas y tocarlas, así que cuando ocurre un accidente, por pequeño o grave que sea, tenemos que mantener siempre la calma para poder actuar de la mejor forma posible.

Existen una serie de pautas que deberemos seguir a la hora de enfrentarnos a una situación como esa y son:
 
- Si no sabemos qué hacer, lo mejor es no hacer nada. Llamaremos a emergencias y serán ellos los que, en caso necesario, nos digan lo que debemos hacer, y siempre hacer lo que sepamos que podemos hacer, nada de heroicidades porque está en juego la vida de un niño.
 
- Se debe tranquilizar al pequeño que será el que más asustado esté, más aún si tiene sangre.
 

 Existen una serie de actuaciones en casos de Asfixia como son:

 - Asfixia por atragantamiento: se debe colocar al pequeño boca abajo y golpear suavemente en la espalda para intentar que salgan los objetos que tiene en la boca. Si el niño deja de respirar habrá que practicarle la respiración boca a boca y acudir urgentemente a un hospital.
 
- Asfixia por ahogamiento: se coloca al niño boca abajo con los brazos doblados bajo la cabeza, se le presiona con las dos manos y el cuerpo sobre la espalda y se le debe tirar de los codos hacia arriba con el objeto de provocarle la dilatación del tórax volviendo a colocarle los brazos sobre el suelo. Este procedimiento se repetirá unas 15 veces por minuto hasta que el niño se recupere. 

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