A leer una historia sin conocer las letras

Los niños pequeños quizá no conozcan el alfabeto, pero eso no es excusa para que no puedan tomar un libro y narrarnos con lujo de detalles la historia, leyendo con la fuerza de la imaginación.

Una de las cosas que más valoro a la hora de comprar un libro para niños son las ilustraciones, ya que permiten que el pequeño se haga una idea de los personajes, descubriendo emociones a través de las expresiones del dibujo, pudiendo predecir acciones e incluso un desenlace.

Suelo hacer con cierta regularidad el ejercicio de entregar a Nico, de tres años, un libro de cuentos con pocas páginas, pero que contiene tanto letras como ilustraciones llenas de colores y con dibujos detallados. Poco a poco y ambos sentados en el suelo, le pido al chico que me lea el libro, maravillándome con una versión completamente original y que para mi sobrepasa lo escrito.

El hacer este ejercicio no sólo ayuda al chico a desarrollar su imaginación, sino que permite que relacione emociones con situaciones y busque la resolución a conflictos que puede ver mediante las ilustraciones. Además es una excelente forma de acercarle al mundo de los libros.

Los invito a probar este experimento con sus chicos y sentirse orgullosos al ver como su pequeño es un autor de primera clase. Además, recomiendo que les señalen dentro de las letras, aquellas que corresponden a su nombre, ayudando a que las identifiquen en un primer paso hacia el alfabeto.

Deja un comentario