¿Cuidado o paranoia?

Durante el embarazo que si no se puede comer lechuga lavada fuera de casa por la enfermedad que transmiten los gatos, que si no se puede comer marisco, que si no hay que coger pesos, que si no hay que subirse a ninguna altura, no se puede esto, no se puede lo otro… Bueno, algunas cosas tienen su lógica, pero ¡por Dios! Tampoco vamos a ser paranoicas o al final una no va a poder ni moverse. Una cosa es no cargar con sacos de escombros, pero llevar las bolsas de la compra no es para tanto…

Luego nace el bebé y lo mismo: esterilizar todo, que no coma nada que no diga el médico, su habitación como los chorro del oro, no le saques que hace fresco…Pero si es un niño, no una reliquia. Estamos en lo mismo. De acuerdo que son cosas que tienen su fundamento, pero no hay que llevarlo al extremo.

Yo comí de todo y normal durante el embarazo, después le di al niño sólo pecho durante 6 meses y cuando le metí el biberón ya no me puse a esterilizar, porque para los seis mesitos ya tienen defensas suficientes ante un biberón limpiado en casa. De todas formas, algunas investigaciones apuntan a este exagerado afán de pulcritud como una de las razonas de que los niños y niñas de hoy en día desarrollen tantas alergias. Es más, dicen que quienes conviven con animales domésticos tienen menos problemas de ese tipo porque desarrollan defensas.

Después de ver a madres que para limpiar el chupete que se cae al suelo lo chupan ellas, pasándoles todo lo gérmenes que a los adultos no nos hacen nada pero a los que los bebés no están expuestos… Si sobreviven a eso, qué queréis que os diga, no creo que por un paseo al fresco y un biberón lavado con lavavajillas les pase nada.

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