A experimentar con la ciencia en casa I

La ciencia es algo divertido e intrigante para nuestros pequeños, que por su curiosidad natural quieren saber de inmediato como funcionan las cosas, pero por su nivel de madurez necesitan entenderlas a partir de hechos claros y lo más didácticos posibles.

Los experimentos simples son una buena manera de ayudar a nuestros chiquitos a no sólo comprender el mundo que les rodea, sino que a despertar su curiosidad por la ciencia, cualidad que luego les será de mucha ayuda.

Ahora les presentamos una serie de experimentos simples que se pueden realizar desde el hogar y que además de educativos son muy divertidos.

La germinación del fríjol

Éste es quizá uno de los experimentos más básicos y comunes que se realizan en las escuelas, pero que también es adecuado para los niños más pequeños, ayudando a que entiendan que las plantas crecen al igual que ellos y también necesitan ayuda para estar sanas y fuertes.

Necesitamos:

  • Un frasco de vidrio
  • Un trozo de algodón
  • Un fríjol o poroto
  • Un poco de agua

Primero debemos colocar el fríjol al fondo del frasco de vidrio y cubrirlo con un algodón previamente humedecido. Hay que dejar el frasco en un lugar donde reciba luz solar y no permitir que el algodón se seque.

En un par de días los niños verán como aquel pequeño fríjol comienza a brotar dando nacimiento a una planta.

El globo que no cae (electricidad estática)

De chiquitos los niños se familiarizan con el concepto de que “todo lo que sube tiene que bajar,” pero, ¿Qué pasa si no lo hace? Para ello realizaremos un sencillo y rápido experimentos. Necesitamos.

  • Un globo inflado
  • Una superficie plana y dura

Tomamos el globo inflado y lo frotamos durante unos 15 segundos por sobre nuestra cabeza o un sweater de lana. Luego lo ponemos sobre la superficie, ojala un techo. Los chicos podrán ver como se queda pegado sin caerse ni utilizar ningún tipo de pegamento. Se trata de la electricidad estática, esa misma que nos da golpecitos cuando a veces chocamos las manos contra otra persona.

Intolerancia a la lactosa

leche vaso

 

Uno de los alimentos que presentan una mayor cantidad de problemas de intolerancia en los niños es irónicamente el más importante en su dieta; la leche de vaca. La lactosa es el azúcar de la leche y en nuestro intestino existe una enzima denominada lactasa, encargada de digerir la lactosa.

La intolerancia a la lactosa es causada por una deficiencia en dicha enzima, lo que causa que las personas con ese problema presenten reacciones adversas cada vez que consumen un producto lácteo. Estas pueden ir desde dolores abdominales e hinchazón, hasta diarreas, vómitos, lesiones anales, y estreñimiento.

Si se sospecha que nuestro hijo puede padecer este trastorno, es importante consultar de inmediato con el pediatra, quien es el indicado para dar un diagnostico a través de un examen. Que un niño sea intolerante a la lactosa no significa que vaya a sufrir problemas de crecimiento o desarrollo, sólo va a ser necesario realizar ajustes en su dieta, eliminando todos aquellos alimentos en que pudiese estar presente y remplazando los nutrientes necesarios para asegurar una alimentación completa. No se requieren medicamentos ni tratamientos invasivos, aunque tendremos la difícil misión de educar a nuestro hijo para que no ceda ante la tentación de los chocolates, tortas, y demás productos que pueden contener leche.

Enséñales a pensar

El grupo de iguales es insustituible para el desarrollo de niños y niñas y a partir de los 4 años, debemos ir dándoles pequeñas libertades para que consoliden relaciones y conozcan nuevos amigos y amigas. Sin embargo también podemos ayudarles a adentrarse en la realidad.

No debemos corregirles siempre que descubramos uno de estos preconceptos. Simplemente les enfrentaremos a situaciones imposibles y dejaremos que las vayan resolviendo.

Les tenemos que ayudar a encontrar el camino, pero no hay que darles todo hecho. Es importante enseñarles a ver las cosas desde un punto de vista diferente al suyo. Podéis jugar al cambio de rol; él o ella será el padre o la madre y viceversa. Debemos tener en cuenta que el desarrollo intelectual de tu hijo o hija no debe ceñirse sólo a los conceptos, sino también a los sentimientos, las emociones, el gusto…

Fomentar actitudes como la empatía, la autoestima y el esfuerzo les ayudarán el día de mañana a enfrentarse a los retos intelectuales con sentido crítico, mentalidad abierta y confianza en sus propias posibilidades. Procuraremos enfrentarles a situaciones nuevas que les hagan ampliar su experiencia de la realidad. Excursiones a sitios desconocidos, juegos nuevos, teatro, títeres… Cuantas más experiencias tengan mejor adaptarán sus preconceptos a la realidad. Así les estaremos ayudando a desarrollarse.

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Recetas de helados

A vuestros hijos e hijas les encantará poder comer deliciosos helados elaborados por ellos mismos. Así, nos aseguramos de que todos los ingredientes son naturales y sanos.

Helado de plátano
Ingredientes: 2 hojas de gelatina, 2 plátanos, 2 huevos, 60 gramos de azúcar, 1 cucharada de zumo de naranja, 1 cucharada de zumo de limón.
Preparación: En primer lugar, ablandar las hojas de gelatina. Triturar los plátanos junto con la mitad del azúcar, las yemas de huevo y los zumos. Deshacer la gelatina añadiéndoles la mezcla que hemos preparado. Verterlo todo en una cacerola y dejar cocer al baño María hasta obtener una crema espesa. Montar las claras a punto de nieve, unir el azúcar restante e incorporar a la crema. Por último, verter la mezcla en un recipiente metálico y dejarla en el congelador durante 2 ó 3 horas. Remover de vez en cuando con una cuchara de madera. Servir en forma de bolas y adornarlo con unos barquillos.

Helado de yogur con caramelo
Ingredientes
: Para el helado: 3 huevos, 2 limones, 150 gramos de azúcar, 300 gramos de yogur natural, 150 gramos de leche evaporada.
Para el caramelo: 6 cucharadas de azúcar, 2 cucharadas de agua, 1 vaso de agua caliente y unas gotas de zumo de limón.
Preparación: Mezclar las yemas con el azúcar, batiendo enérgicamente un buen rato. Exprimir los limones y mezclar el zumo obtenido con el yogur y las yemas. Introducir en el frigorífico hasta que la preparación empiece a cuajar. A continuación, remover con una cuchara de madera e incorporar las claras montadas a punto de nieve. Meterlo de nuevo en el frigorífico. Para hacer el caramelo, introducir en un cazo el agua, el azúcar y las gotas de limón. Ponerlo en el fuego y remover la mezcla hasta que se haga el caramelo. Separar del fuego, añadir el agua caliente y dejar que cueza durante unos 5 minutos más. Servir acompañando al helado.

Sordera

Hay muchas personas con sordera. Las actividades cotidianas se les plantean como desafíos continuos. 
Una Asociacón de Sordomudos en Argentina logró su primer paso para un objetivo principal: que la brecha comunicativa entre oyentes y no oyentes sea cada vez menor.
 
Pero estudiar en una facultad o acceder a un trabajo formal no son las únicas posibilidades que ellos sienten que se les han negado durante todo este tiempo. Realizar trámites comprar remedios o  simplemente mirar la televisión,  son para ellos , actividades muy difíciles de llevar a cabo. 
 
La solución a esa problemática sería  utilizar el lenguaje de señas .

Se deberían incorporar  intérpretes en los organismos públicos -como hospitales, municipalidades y policía- para que sean  traductores. Tanto los sordos como los hipoacúsicos, así como quienes no cuentan con dificultades para escuchar deberían contar con una persona que ‘traduzca’ las inquietudes de ambos interlocutores.

 
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Nuevas texturas y sabores

Algunos bebés tardan un tiempo en acostumbrarse a la textura de los alimentos sólidos, y eso es normal más o menos hasta que cumplen 1 año.

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Pero si tu niño o niña sigue rechazando los alimentos que tienen grumos o una textura consistente para cuando cumpla 1 año, o si no está comiendo alimentos que puede tomar él solo con los dedos cuando tenga entre 12 y 15 meses, debes consultar con tu doctor.

Esto podría indicar que tu hijo o hija tiene un problema de desarrollo, como por ejemplo una disfunción sensorial, que podría mejorar con terapia ocupacional.

Ten en cuenta que es normal que los bebés rechacen los alimentos sólidos la primera vez que los prueban, o incluso las primeras veces. Por eso es importante ofrecer, seguir ofreciendo alimentos variados a bebés que están listos para comer sólidos, especialmente alimentos saludables como los vegetales.

Cuesta un poco acostumbrarse a texturas nuevas, al igual que a los sabores nuevos. Si tu bebé es sensible a la textura de los alimentos que se pueden tomar con los dedos, hazle sentir diferentes texturas en sus juegos: experimenta con plumas, una pelota con bultos blandos o fideos cocidos. Si se acostumbra a sensaciones nuevas cuando juega, quizás estará más dispuesto a probar alimentos que tienen texturas diferentes.