Ropa para embarazadas y para bebés

Los niños pequeños suelen utilizar mucha ropa a lo largo de los días y conforme van creciendo. A veces incluso tenemos que cambiarles de ropa varias veces al día porque se ensucian.

Todos los bebés crecen bastante durante los primeros meses y, por ejemplo, la ropa de primera postura, sólo sirve para ponérsela durante una o dos semanas como mucho.

La ropa es algo a lo que solemos darle mucha importancia y es que solemos relacionar la ropa con la impresión que queremos causar de modo que siempre queremos que nuestros hijos se vean bien vestiditos para poder, así, presumir de niño.

Por ejemplo podemos presumir de hijo o de hija con bodys o camisetas novedosas, que no se ven en un día a día, y que hará las delicias de todos. Sí os digo que son un poco caras pero vale la pena, aunque sólo sea una sola.

Todos ellos podrás encontrarlos en Papalote.es, una web dedicada a ropa de bebé y de embarazadas que podremos comprar online.

Disfruta del jardín

Los niños y niñas se sienten atraídos por la naturaleza y, por tanto, por el jardín, ya que los espacios verdes estimulan enormemente sus sentidos. Aunque no siempre resulta muy práctico el que ayudar, hay suficientes maneras de disfrutar trabajando en el jardín con ellos.

Podemos reservar una parcelita en especial para las y los más pequeños, con partes separadas donde puedan cavar, jugar o plantar una flor que les guste.

Entre los 0 y los 2 años todavía no pueden trabajar en el jardín, pero sí que pueden disfrutar de la suavidad del césped en su piel, de los olores y colores de las flores y, por supuesto, del sabor de las frutas y verduras del huerto, si lo tienes.

Entre los 2 y los 3 años ya están capacitados para ayudar a regar las plantas. Otra tarea entretenida es quitar las malas hierbas. Conviene que estos trabajos se hagan junto con ellos, para que podamos controlarles.

nino-en-jardin http://agridulce.com.mx

Desde los 4 años más o menos, están listos para empezar a sembrar semillas. Los girasoles y las calabazas son muy apropiados, no sólo porque su simiente es muy grande y, por lo tanto, fácil de manejar, sino también porque la planta adquiere enormes proporciones, lo que apela mucho a la imaginación de los niños.

A partir de los 6 años es una buena edad para crear un pequeño jardín propio. Los jóvenes jardineros y jardineras también necesitan los útiles adecuados para su pequeño rincón verde. Una agradable circunstancia es que si tu hijo no come muy bien, a lo mejor muestra más interés por lo que hay en su plato si los alimentos provienen de su propio huerto.

Permiso de lactancia, ¿qué es?

Las mujeres trabajadoras, frente a las no trabajadoras, tienen una serie de derechos (o beneficios) como es el permiso de maternidad de dieciséis semanas en las cuales pueden faltar al trabajo siendo un permiso 100% retribuído.

Sin embargo, pasado ese tiempo, han de volver al trabajo y, cuando se le está dando el pecho, suele ser algo difícil de compaginar. Por ello se creó el permiso de lactancia.

La ley, en el Estatuto de los Trabajadores (artículo 37.4) establece que "las trabajadoras, por lactancia de un hijo menor de 9 meses, tendrán derecho a una hora de ausencia del trabajo, que podrán dividir en dos fracciones. La mujer, por su voluntad, podrá sustituir este derecho por una reducción de su jornada en media hora con la misma finalidad. Este permiso podrá ser disfrutado indistintamente por la madre o el padre en caso de que ambos trabajen.”

Por ello sabemos varias cosas:

  1. Una madre podrá optar a este permiso hasta que el bebé tenga nueve meses.
  2. Podrá ausentarse del trabajo una hora o reducir su jornada laboral media hora.
  3. El permiso puede ser de disfrute del padre o de la madre.
  4. Por convenio laboral, o por la empresa, pueden mejorarse las condiciones, nunca empeorarse.

 

Niños con Síndrome de Down

Hay casos en los que los bebés tienen problemas y pueden aparecer transtornos como el síndrome de Down. Este síndrome es un trastorno genético que se produce por la presencia de un cromosoma adicional, conocido como el cromosoma 21.

Los bebés con este problema suelen presentar un retraso mental que puede pasar por varias fases, desde el más leve donde casi no se nota, a niveles más elevados con problemas, ya no sólo mentales, sino también físicos.

De hecho, un bebé con síndrome de Down suele tener problemas del corazón así como instestinales, de oído o de vista (por eso muchos niños con síndrome de down llevan gafas con alta graduación).

Para saber si el bebé puede tener síndrome de down o no existen varias pruebas como son la amniocentecis (una prueba en la que se extrae una muestra del líquido amniótico; la prueba es peligrosa y los médicos han de informar de todos los riesgos que entraña).

 De todas formas hemos de ser conscientes que un bebé es una personita que necesita alguien que le quiera y no por su retraso ha de ser abandonada ni tampoco despreciada. A veces esas personas saben mucho más de la vida que cualquier persona normal porque miran la vida con otros ojos, reconociendo lo que de verdad es importante y apartando frivolidades.

El sueño en los recién nacidos

Durante sus primeros meses de vida, los bebés pasan la mayoría del tiempo durmiendo, pero lo hacen en intervalos, despertando cada cierta cantidad de horas para pedir alimento, cambios de pañales y también algunos mimos.

bebesueno Adaptarnos a las rutinas de sueño de los recién nacidos puede ser difícil, sobretodo en el caso de los padres primerizos, quienes ven revolucionadas sus propias horas de descanso para entrar a las que el bebé nos impone.

Durante el primer mes de vida los niños duermen entre dos y cuatro horas a la vez, con intervalos que varían en su duración. Es imposible establecer un horario de sueño en ese primer periodo, por lo que lo mejor es dejarles dormir todo lo que deseen y cuando quieran hacerlo.

A partir de las seis semanas las rutinas de dormir cambian. Los bebés duermes menos y están despiertos por mayor cantidad de tiempo seguido. Lo más probable es que tomen alrededor de cuatro o más siestas al día, junto con el sueño de la noche.

Recién a los tres meses es posible educar el sueño de los pequeños, ya que su cerebro está lo suficientemente maduro para tener una rutina de descanso y vigilia. Lo mejor es establecer horarios claros de siesta y también de actividades mientras estén despiertos. Lo ideal es tener horas determinadas para alimentarse, jugar y tomar un baño, yéndose a la cama relajados, asegurando más horas de sueño para bebés y padres.

Imagen: ehow

Qué nos esperamos entre los 8 y 9 meses

Seguro que te preguntas si tu bebé está teniendo un desarrollo normal o no. Seguro que has leído muchos libros y, quizás, no te ha quedado claro si tu hijo evoluciona y se desarrolla como un niño cualquiera, o es especial y se desarrolla de otro modo.

Se como sea, queremos darte una serie de pautas que te podrán indicar si tu bebé está siguiendo su desarrollo normal.

Un bebé de 8 a 9 meses:

  • Se sostiene sentado durante un minuto con las piernas estiradas y sin que sus manos toquen el suelo. Hay veces que podrán sostenerse más, ahora mismo están experimentando.
  • Podrá agarrarse a algún mueble o a vosotros y se mantendrá de pie aunque se cansará enseguida.
  • Te echa los brazos para que lo cojas.
  • Coge las cosas y las golpea entre sí.
  • Su postura favorita: gatear…
  • Tira los juguetes y se rie. Experimenta con todo lo que cae a su alcance.