Ajedrez para niños y niñas

El ajedrez es un juego de estrategia de mucha profundidad, que requiere concentración y habilidad del jugador. Grandes ajedrecistas de la historia empezaron a jugar el ajedrez desde la infancia, por eso se recomienda a los padres que deseen que sus hijos jueguen al ajedrez, que les enseñen lo antes posible. Cuanto antes aprendan los niños, mejores y más destrezas desarrollarán.

Un niño puede empezar a jugar el ajedrez a partir de los cuatro años de edad. El juego, para él, puede tener distintas finalidades: diversión y entrenamiento; competición; mejoría de la concentración, la memoria y la creatividad; complemento a la educación y formación. Además, se reconocen muchos beneficios del ajedrez en las áreas del desarrollo intelectual, de las habilidades, y del emocional.

En cuanto a la capacidad intelectual, el ajedrez puede ayudar a los niños a mejorar:
- La atención, concentración y la memoria
- El poder de análisis y síntesis, y de organización
- La capacidad de resolución de problemas y toma de decisiones bajo presión.
- La creatividad y la imaginación
- El razonamiento lógico-matemático

En cuanto a la inteligencia emocional, el ajedrez puede ayudar a los niños a que aprendan a:
- Tener control emocional, sabiendo llevar tanto los éxitos como la frustración.
- Tener sentido de transparencia, siendo honestos e íntegros consigo mismo y con los demás.
- Adaptarse a múltiples e inesperadas situaciones.
- Esforzarse para conseguir lo que se propone e incrementar su autoestima y confianza.
- Tener iniciativa
- Tener empatía y a comprender el oponente durante el juego
- Trabajar en equipo y a colaborar

Los beneficios del sellado de dientes en la infancia

Los primeros dientecitos del bebé no llegan exentos de molestias y durante los años que siguen cuidamos esa dentadura provisoria que se pierde alrededor de los siete años. De allí en adelante las piezas dentarias serán las que se llevan durante el resto de la vida, por el que el daño a una de ellas tiene efectos eternos.

salud1 Por más que inculquemos a los chicos una adecuada higiene dental, son pocos los niños que logran resistirse a chocolates y caramelos, olvidando varias veces el cepillado y uso de hilo dental, dando a paso a las temidas y dolorosas caries que hacen que los niños teman al dentista como si fuese un monstruo.

Existe un procedimiento indoloro que se aplica a los dientes definitivos de los chicos con el objeto de evitar la aparición de caries, dando a paso a una dentadura sana que les acompañe hasta la vejez. Se trata del sellado de dientes.

El tratamiento, realizado por dentistas expertos, aplica una delgada capa plástica que sella las fisuras huecos de y entre las muelas y otros dientes, generando un escudo protector que evita casi un 90% de las caries.

El proceso, que debe repetirse cada cierta cantidad de año según indicación del dentista, no exime la preocupación por la higiene y buen cuidado de la dentadura, por lo que el inculcar el cepillado después de cada comida, uso de hilo dental y por supuesto, visitas periódicas al dentista, siguen siendo costumbres que no deben dejarse de lado, y con suerte esa dentadura que llega a la boca de los chicos al ingresar en su etapa escolar, los acompañe hasta su vejez.

Imagen: El Universal

El cordón umbilical

En los mamíferos placentarios, el cordón umbilical es un tubo que une un embrión en vías de desarrollo o feto a la placenta de su madre. El cordón contiene arterias principales y venas para el intercambio de sustancias nutritivas y sangre rica en oxígeno, entre el embrión y la placenta.

Cuando el feto nace, el cordón umbilical se corta, aunque deja una señal característica de la vida en forma de cicatriz, el ombligo.

Tras el parto, los restos del cordón suelen desprenderse totalmente entre el octavo y decimoquinto día de vida. El tiempo de caída varía para cada persona, pero parece que está relacionado con el tipo de parto, el sexo del bebé y el tipo de lactancia. La cicatrización de la herida suele producirse entre los 3 y los 5 días posteriores a la caída del cordón.

Para una rápida cicatrización es aconsejable mantener el cordón limpio y seco, sobre todo a la hora del baño del bebé. También se suele curar con un algodón emparado en alcohol.

En el momento de realizar las curas, se debe vigilar la aparición de signos de infección, como secreción, hinchazón o enrojecimiento alrededor del ombligo.

9055 www.nlm.nih.gov

Soplos cardíacos en menores

El soplo cardíaco es un ruido anómalo que se escucha al auscultar el corazón. El ruido que se produce se parece al de un soplido, de ahí su nombre.

A pesar de que no es una experiencia agradable escuchar que a nuestro bebé o a nuestros hijos e hijas les han encontrado un soplo, debemos conocer que entre un 30-40% de los niños y niñas tienen un soplo y la mayoría son de naturaleza benigna.

Estos soplos benignos no deberían preocuparnos en exceso, ya que no existe alteración anatómica ni fisiológica. Se cree que son debidos a turbulencias del flujo de la sangre dentro del corazón y al ruido que se produce al contraerse la masa muscular.

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Esta afección, en principio, no tiene síntomas ni efectos secundarios ya que el niño no tiene ningún problema funcional.

Para diagnosticarlo, será el personal médico quien lo haga al auscultar al niño en un examen de rutina realizado en un control de salud o con motivo de una enfermedad aguda.

Generalmente, no requiere tratamiento porque el niño o la niña no está enfermo. Puede y debe hacer una vida normal.

¿Qué debes tomar durante el embarazo?

Cuando se está embarazada, la alimentación debe ser uno de los puntos más importantes porque no puedes comer por dos y de todo lo que quieras sino que deberás llevar una dieta lo más saludable posible para que tu hijo o hija reciba todos los nutrientes, proteínas y vitaminas necesarios.

Todo ello se consigue comiendo de todo, en equilibrio, y no una comida tras otras siempre de lo mismo. Dejando a un margen los caprichos que puedas sufrir (porque pueden darte antojos de algo que puede ser inconcebible), debes prestar atención a una serie de alimentos más que a otros debido a su elevada riqueza de ciertas proteínas y nutrientes que necesitarás.

Estos son:

  • Calcio. Muy importante para formar los huesos y endurecerlos.
  • Proteínas. Útiles para formar los músculos.
  • Magnesio. Relacionado con las proteínas ya que se encarga de que se utilicen bien las proteínas.
  • Hierro. Que prevendrá la anemia durante el embarazo.
  • Ácido fólico. Tanto para antes como para después del embarazo. De hecho, los médicos suelen mandarlo durante los primeros meses de embarazo y después del parto.

Parto prematuro

Estar embarazada no significa estar enferma, debemos seguir una vida lo más normal posible, eso si, no han de saltearse ninguno de los controles médicos. Hay algunas cosas que no se puede preveer. Hoy en día gracias a las tecnologías se pueden ver y controlar algunas enfermedades  y prevenir y mejorar el estado de la madre.

A pesar de todo esto muchas veces se producen partos prematuros. Una de las mayores causas del parto prematuro suele ser una infección vaginal que ni la madre lo nota. La infección puede subir hasta el útero y provocar contracción e incluso la ruptura de membranas. A veces la infección se extiende hasta el niño pero no siempre.  Por eso los controles médicos son indispensables, si una infección es detectada a tiempo hay forma de tratarla y prevenir partos prematuro e incluso alguna otra complicación del embarazo.

La higiene es una parte fundamental de la embarazada, secar bien las zonas íntimas y no usar jabones y se deben utilizar preferentemente ropa interior de algodón.

También es importante la buena alimentación sana y saludable como frutas, yogures, verduras, legumbres y evitar demasiadas comidas con hidratos de carbono que favorecen el crecimiento de hongos. El ejercicio que libera tensiones ayudará a que la madre estará más tranquila y así evitar el estrés que tampoco es buena compañía para la embarazada.