Campus de futbol para los más pequeños

Los más pequeños de la casa, casi siempre tienen una afición al futbol que puede marcar su vida. Es verdad que suelen ser aquel deporte que mas gusta y el que mas se practica a lo largo de la vida de un niño, y cada vez más niñas, y aunque para muchos solo es una pequeña afición, hay muchos pequeños que ven en este deporte una manera de divertirse y de convertir este deporte en sui vida, teniendo la ilusión de convertirse en grandes jugadores del futbol cuando sean mas mayores. Para estos pequeños que ven este deporte como algo profesional, tienen la posibilidad de ampliar el conocimiento que tienen de este deporte a través de los famosos y conocidos campus de futbol.

Los campus de futbol es algo que esta teniendo mucha fama en los últimos años y no es más que un pequeño campamento para los más pequeños en el que la temática principal es el futbol. Allí se pone en marcha proyectos de algunos de los clubes más importante del país donde jugadores, ex jugadores, entrenadores o ex entrenadores de este deporte, ayudan y enseñan a los niños a entrenarse y aprende algo de los que mas les gusta; el futbol. En estos campamentos o campus los pequeños aprenderá a jugar al futbol, a ampliar los conocimiento en el deporte, la intuición, el deporte en equipo, así como el respeto, el compañerismo o el juego limpio, divirtiéndose con el deporte que más les gusta, formándole a los mas pequeños y aprendiendo cada día lo importante que es la disciplina para poder convertirse en uno de los grandes.

Para aquellos niños que quieran acudir a este tipo de campus se deben de tener en cuneta varios factores. Existen diferentes campus entre los que pueden encontrar aquellos que van de entre los 8 a los 18 años, dependiendo del programa que se elija. Sin importar las habilidades técnicas existe campamento para todos tipos de niños donde se aceptan a los niños que solamente lo ven como un deporte o por ejemplo a aquellos niños que lo ven como algo profesional. Si es verdad que si tu hijo ya es parte de un equipo y tiene posibilidades de crecer dentro de este deporte, existe campamento mas especializados para los niños que ya son profesionales, pero sin embargo existen otros para todo tipo de críos.

Estos campamentos llevan una rutina diaria de deporte por las mañanas y diferentes actividades para que no se cansen. Así mismo existen diferentes campus de futbol en el que el niño puede tener el hospedaje completo durante unas semanas, o por el contrario el niño solamente acude a lo largo del día y por la noche vuelve a su casa. Son muchas las empresas que ofrecen este tipo de campus de futbol, por lo que si el mas pequeño elige este tipo de campamento no lo pienses mas y piensa que si el futbol es su deporte favorito no mejor manera que practicarlo que con gente que comparte tu afición.

La risa

La risa es algo que nos pasa a todos, grandes y pequeños, cuando hay algo que nos hace mucha gracia y nos reímos. Algunas veces ni siquiera podemos parar y nos falta el aliento porque no dejamos de reír… Y es que la risa es necesaria siempre.

 

Ya sea por algo que hace nuestro bebé o por algo que nos hacen, reírnos es lo mejor que podemos hacer, no sólo porque nos divertimos, sino porque, en realidad, es bueno para nuestro organismo, una forma de liberar tensiones y de relajarnos.

¿Y para los niños? Bueno, también les ocurre eso. A ver, ¿os acordáis de la primera vez en que se rió tanto como si le faltara el aliento? Yo aún no recuerdo, fué porque se me cayó al suelo un folio e intenté alcanzarlo antes de que cayera… Aún oigo su risa, una risa de las estridentes, de las que se te contagia y no puedes parar de reír, pero la verdad es que tampoco quieres hacerlo…  En esas situaciones la mayoría de los padres solemos hacer lo mismo que le haya hecho reír una y otra vez porque nos llena de felicidad saber que nuestro hijo está contento con ello y se está divirtiendo.

Pero no sólo eso, es que estamos ayudando a que se desarrollo, a que se alegre por cosas triviales, cosas sin importancia que, al fin y al cabo, son las pequeñas cosas de la vida las que tendrán que animarlo (que luego empiezan con las obligaciones y hasta la vejez no pueden disfrutar de nuevo como niños, o al menos no tanto).

Así que animemos a nuestros hijos a reírse y riámonos con ellos, es algo que nuestros cuerpos agradecerán.

Los beneficios de la práctica de artes marciales en los niños

Pensar en un chico que práctica artes marciales nos da la idea de niño violento y peleador, pero la verdad no puede alejarse más de ello, ya que los pequeños que desarrollan dicho tipo de deportes son más tranquilos y disciplinados de lo que se cree.

Ya sea en karate, judo, tae won do y cualquier otra de las disciplinas que contemplan las artes marciales, los maestros están abiertas a recibir y entrenar niños y niñas desde aproximadamente los cinco años de tigers-kids-karateedad. Para los más pequeños, las clases van más hacia el aprendizaje de movimientos y coordinación corporal, sin mayor contacto físico.

Una vez que ya están más crecidos, los chicos comienzan con sus primeros combates, los que son supervisados por el entrenador o sensei, y se hayan marcados por un profundo respeto entre ambos contendores, los que durante los años anteriores han aprendidos importantes técnicas de disciplina y auto control.

Las artes marciales son ideales para niños tímidos, con problemas de concentración, inquietos o con baja autoestima. Allí, junto a compañeros y guiados por un profesor experto, aprenderán sobre su cuerpo, a controlar su energía y como volcarla positivamente, por lo que comprenden la importancia del auto control frente a la violencia.

Muchos lo ven como un deporte individual, pero las artes marciales son un trabajo de equipo en los que los niños forman fuertes lazos y amistades, ayudándose los unos a los otros y aprendiendo a respetar al maestro, lo que les servirá de mucho en los años de adolescencia.

En todas las ciudades existen centros de artes marciales que ofrecen clases para niños y muchos centros sociales y comunales disponen incluso de cursos gratuitos para los chicos, que de seguro agradecerán y trabajaran duro en el camino de crecer y convertirse en una persona fuerte, tranquila y capaz de resolver sus conflictos sanamente.

Imagen: Kickboxers

Cuando la magia de la navidad ya no les convence

Recuerdo con una sonrisa, en mi infancia, lo nerviosa que me ponía el día de Navidad y el de Reyes. Nunca se me ocurrió cuestionar nada sino que me dejaba llevar por la ilusión y la magia de que unos reyes magos vinieran a mi casa por la noche y me dejaran regalos. Ilusa de mi, inocencia de los niños y niñas.

untitled

Como para casi todo, no hay una edad estipulada para decirles a nuestros hijos e hijas que estas figuras mágicas no existen, sino que es la familia la que compra y regala los juguetes.

De hecho, en muchas ocasiones son ellos y ellas mismas las que empiezan a sospechar y a hacernos preguntas ‘incómodas’. Llegados a ese punto, es mejor decirles la verdad y explicarles lo qué se hace y por qué. Aunque en un principio se sientan desilusionados e incluso engañadas, como nos ha pasado a todos y todas se les pasará y comenzarán a disfrutar desde otro punto de vista. Desde la persona que también puede hacer regalos.

Debemos recalcarles que no pueden ir por ahí, por el colegio o con otras amistades diciéndolo, porque muchos y muchas de ellas pueden no saberlo todavía. Y más todavía si se tiene un hermano o hermana pequeña. Guardar ese secreto les hará sentirse importantes.

A mí, a pesar del paso del tiempo, me sigue haciendo ilusión regalar y que me regalen. Y claro, siempre vendrá un bebé, hijo, hija, sobrino, sobrina, nieto, nieta…en cuyos ojos podamos seguir viendo la inocencia y la ilusión.

De la teta al biberón

La mayoría de los expertos en lactancia sugieren esperar hasta que el bebé tenga 3 ó 4 semanas y la lactancia esté bien establecida. Si vas a volver al trabajo, empieza a darle el biberón unas dos semanas antes para acostumbrarlo y tener resuelto cualquier problema que pueda surgir.

Como la succión de la leche exige movimientos de boca y lengua distintos a la succión del pecho, puede que a tu bebé tarde un poco en acostumbrarse. Prueba estas sugerencias para tener una transición tranquila.

www.bebes_embarazo.com                  Dale un biberón un poco antes de la hora habitual de su toma; así estará interesado en comer, pero no con demasiada hambre. De ese modo es posible que se frustre menos al sentir la diferencia de textura y temperatura entre la tetina y el pezón.

Deja que sea otra persona quien le dé el primer biberón. Tu bebé se sentirá menos confuso si se lo das tú misma porque quizás se pregunte por qué no le das el pecho. Por eso, puedes pedir a alguien, tu madre, tu pareja, la niñera u otra madre, que haga esa primera introducción.

Procura no estar en casa. Los bebés pueden oler a la madre a una distancia de al menos 6 metros y darse cuenta de que tú (y tus pechos) andan cerca, aunque estés fuera del cuarto.
Dar el biberón puede ser una acción tan cálida físicamente como dar el pecho si tienes a tu bebé bien cerquita de ti. Pide a la persona que vaya a darle el biberón que pruebe varias posiciones mientras mira al bebé a los ojos y dale a tu pequeño la oportunidad de irse acostumbrando a esta nueva experiencia.

Enseñando a limpiar

Una de las cosas en las que los niños no se dan cuenta, o lo hacen sin pensar, es cuando tiran algo al suelo, un pañuelo o una piedra, y la dejan como si cualquier cosa, sin preocuparse que eso está ensuciando la clase o la calle por donde ellos pasan.

Los padres y los educadores somos conscientes de ese problema e intentamos que ellos también se den cuenta de ello, es por eso que, en ocasiones, se suelen hacer programaciones didácticas con los niños para explicarles que han de tirar la basura en los lugares destinados para ello y no pueden ir ensuciando las calles sólo porque no encuentren una papelera donde poder tirar los papeles o los objetos que tengan.
 
En casa nosotros mismos podemos ayudarles a saber qué hacer en esas ocasiones. Cuando vemos que nuestro hijo es lo suficientemente mayor como para no ir a tocar la basura podemos poder los cubos fuera y enseñarles qué cosa va en cada cubo de modo que, además de enseñarles los colores también les enseñamos a ser respetuosos con el medioambiente y, de ese modo, ayudamos a los educadores a que nuestros hijos sean conscientes de que, cuando hay un papel en el suelo, lo tiren a la basura, no lo dejen pasar.
 
Además, así mantendrán limpia su clase así como la casa (hay algunos niños que se vuelven muy fanáticos de la limpieza y cuando eres tu la que se deja un papel olvidado en alguna parte te regañan por ese hecho, una situación bastante divertida).