Mamá y sexy

Durante el embarazo nuestro cuerpo sufre notables cambios, esto desde luego es obvio pero no por eso debemos dejar de ser “mujeres”. Muchas mamás confunden estos términos, el hecho de convertirse en futuras mamás las hace dejar de lado otras prioridades tan fundamentales como sentirse guapa, sentirse mujer.

Muchos kilos se nos vienen encima y a veces a las mujeres les cuesta reconocerse en el espejo y ver más allá de esa barrigota. Muchos hombres suelen echar de menos a la mujer sensual que algún día los conquistó. Y no solo ellos la echan de menos, sobre todo las mamás cuando pasan por alguna vitrina y ven esos modelos de las nuevas colecciones imposibles de usar en esta etapa.

Pues bien, no todo está perdido, más bien todo lo contrario. El cambio empieza por dentro y se refleja por fuera. Comenzar a sentirse atractiva y tan o más sexy que antes será el principio de una imagen que nos hará estar más en contacto con nosotras mismas. No hay que descuidarse por el hecho de estar embarazada. Buscar vestimentas apropiadas pero no necesariamente esconderse bajo enormes vestiduras que nos convierten en tiendas de campañas.

Pintarse, peinarse y verse en el espejo a la mujer que queremos y salir a la calle con una sonrisa sabiendo que estando embarazadas se puede ser totalmente sexy.

Desarrolla su inteligencia

Hasta los seis años, los niños y niñas tienen un potencial intelectual que no volverán a tener el resto de su vida. Son como ‘esponjas’ que lo absorben todo, por eso, una estimulación adecuada y sistemática contribuye a desarrollar sus enormes capacidades.

Sobre todo durante los tres primeros años, ser recomienda que el niño o la niña crezca rodeada de estímulos sensoriales y psicomotrices. Es lo que se denomina aprendizaje temprano.

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Una de las ideas más importantes que deben tener clara padres y madres es que todo niño o niña llega al mundo con una enorme capacidad para aprender. De hecho, para los seis años ya ha aprendido a entender el lenguaje oral, a leer, a reconocer objetos mediante el tacto, a caminar, a hablar y a escribir.

Estas capacidades son únicas del ser humano y suponen la base de todo aprendizaje posterior. Aunque, lógicamente, un bebé no nace aprendido, debe aprender.

Por eso el aprendizaje temprano, a través de los sentidos y del movimiento hace que al cerebro lleguen estímulos para favorecer el desarrollo neurológico. Eso no quiere decir que todos los bebés aprendan al mismo ritmo o que si uno no habla a los 18 meses tenga algún problema.

Cada niño y cada niña aprende a un ritmo diferente, pero el patrón común es que si se le estimula desde su nacimiento su aprendizaje y su desarrollo será mayor y mejor.

Sillas de auto para niños mayores de un año

Una vez que el chico llega a los nueve kilos, alrededor de un año edad, ya no requiere que su sillita de automóvil vaya mirando hacia atrás. Algunos modelos permiten voltearlas para continuar con su uso, pero en la mayoría de los casos tendremos que adquirir otra.

En las sillas dirigidas a niños más grandes, el pequeño ya no va en posición semi recostada, sino que sentado. Si nuestro hijo es pequeño, seguro se dormirá apenas prendas en el coche, por lo que es vital que tenga algún tipo de soporte para su cuello y cabeza.

Otra parte importante de la que debemos fijarnos al seleccionar la silla, son los apoya brazos. Muchas ofrecen apoyabrazos desmontables, ya que generalmente están creados para pequeños algo ya mayores (éste tipo de silla es utilizado hasta los 18 kilos, aproximadamente 4 años de edad,) los que pueden poner allí vasos de jugo e implementos para divertirse.

Aparte de ser cómoda, necesitas fijarte en la manera que el pequeño irá sujeto a la silla. Lo mejor es que ésta tenga su propio sistema de cinturones, ya que las que se valen del que trae el auto, pueden dejar hematomas sobre el pecho del niño en caso de un frenazo fuerte o choque, mientras que las incluidas están especialmente diseñadas para su cuerpo, sujetando además de sus brazos, las piernas.

Asesórate antes de tomar la decisión, seguro que alguien que ya tenga un bebé mayor que el tuyo podrá decirte que cosas le gustaron de la silla que adquiría y cuales le parecieron molestas o hasta peligrosas. Con la opinión de gente que ya haya pasado por el mismo proceso, irás informada a hacer tu compra, cuidado la seguridad y comodidad de tu pequeñito.

Fomentar la lectura

Antiguamente, bueno, en realidad unos cuantos años atrás, cuando aún no existía la televisión, o existía pero no se la podía permitir cualquiera, los niños se divertían jugando en la calle con sus amigos pero también leyendo cuentos que sus madres les compraban para fomentar su imaginación.

Unas veces eran piratas que surcaban los siete mares, otras princesas que eran rescatadas por sus príncipes encantados… ¿Y ahora? ¿Por qué los niños no leen tanto?
 
La televisión es un gran avance, si, pero también dejó al margen la lectura y hoy día los niños no quieren ni oír hablar de un leer un libro. Creo que pocos niños se leen un libro fuera de los que son mandados como obligatorios en los colegios e institutos. Los niños no quieren ver sólo letras, necesitan también que tengan dibujos, y que esos dibujos se muevan porque si no acaban aburriéndose…
En mi caso, siempre me ha fascinado la lectura, y así se lo inculco a los niños, la lectura es poder viajar a un mundo donde se llega a través de las palabras, prestando atención y envolviéndote con ellas de manera que tu mente entreteje las imágenes y te hace partícipe, a veces en tercera persona, a veces en primera, de las aventuras que estás viviendo.
 
Por eso creo que lo mejor es fomentar la lectura; los niños deben conocer que hay miles de aventuras, de romances, de terrores que no verán la luz en la televisión (en películas, series, documentales,…) y que, no por ello, no son dignas de recordar… Por ejemplo, un libro que leí con 6 años fue "El país de los niños", si mi cabeza no me engaña.
Trataba sobre un país donde la gente no tenía hijos. Ellos querían tener hijos pero no podían, cuando ya todos fueron viejos, y sólo quedaron dos personas vivos, llegaron al pueblo un montón de niños que estaban abandonados.
 
No es una historia muy extensa, apenas tenía 6 años y no podía leer mucho, pero sí es una historia que te enseña valores, como la mayoría de los libros que hay en las librerías, bibliotecas, casas,… y que sólo anhelan que una cálida mano les roce para ponerse a recitar su historia.

 

Los sentidos en los bebés: sentido del oído

Los sentidos en los bebés se van desarrollando poco a poco, incluso en el mismo embarazo para completarse una vez que han nacido.

La evolución de los sentidos pasa por varias fases, dependiendo del sentido. Si nos centramos, en esta ocasión, en el sentido del oído, tenemos:

Recién nacido.  Características:

  • Algunos sonidos pueden desencadenar en los niños ciertos reflejos aún cuando no tengan conciencia de la percepción. 
  • Son muy sensibles a la intensidad de los sonidos por lo que un sonido fuerte los puede molestar y uno suave tranquilizar.
  • En los primeros días de vida, los bebés giran sus cabezas hacia la fuente del sonido, con lo que empiezan a adaptar esa respuesta y conectar la vista con el sonido. 

Durante el primer mes, los niños oyen perfectamente aunque todavía les cueste localizar correctamente la fuente de un sonido.

En el segundo mes, localizan perfectamente la fuente sonora, si no hay ninguna deficiencia, y memorizan algunos sonidos que le resultan más interesantes.

En el tercer mes son capaces de prestar atención a aquello que le interesa e imitar los sonidos del lenguaje.

A partir del cuarto mes, empiezan a fijarse en la cara del que habla y a distinguir los tonos de voz.

Bebés y el uso del chupete

Durante años se ha debatido acerca del uso del chupete por parte de los bebés, implemento utilizado por muchos padres para mantener al niño tranquilo o calmarlo cuando llora. Existen muchas preguntas acerca los posibles daños de su utilización inmediata y sus consecuencias a futuro.

Uno de los instintos naturales que tiene todo bebé al nacer es el de succionar, lo que le servirá chupete para alimentarse durante por lo menos el primer año de su vida. Es por ello que el chupete les resulta atractivo y confortante.

Los padres no deben apresurarse e introducir el uso del chupete sin haber probado antes otros métodos para calmar o tranquilizar a su hijo. En caso de que ellos fallen se puede recurrir al chupete, pero no como el único modo para evitar que el pequeño llore, sino que como un accesorio momentáneo.

Lo ideal es cesar su uso a los seis meses de edad, ya que más adelante el pequeño puede presentar una dependencia emocional hacia el objeto como un ancla de tranquilidad. Es posible que el niño llore las primeras veces que se lo negamos, pero en sólo días lo olvidará, acto que será muchísimo más difícil en bebés y niños mayores.

La higiene del chupete es fundamental, ya que nuestro niño lo tendrá directamente en su boca, por ello y sobretodo en niños menores de dos meses o aquellos con sistemas inmunes débiles, es necesario hervirlo para eliminar posibles gérmenes. En los meses posteriores, lavarlo con agua corriente será suficiente.

Es importante que antes de comprar un chupete consideremos lo seguro que vaya a ser para el niño. Existen una serie de puntos en los que debemos fijarnos.

  • Debe estar hecho de una sola pieza aparte del chupón, y además su base debe ser lo suficientemente grande para que no quepa dentro de la boca del niño. Además debe poseer un anillo para poder retirarlo con facilidad.
  • Es importante cambiarlo con regularidad, ya que en caso de estar muy gastado puede liberar sustancias que causen problemas de salud.
  • Muchos padres tienden a adherir el chupete a la ropa del niño a través de una cuerda, la que puede ser peligrosa al enredarse en sus manos u otras partes del cuerpo. Jamás debe estar unido por una cuerda a la cuna, mano y menos al cuello del niño.
  • Los padres creen que endulzar el chupete con miel, azúcar u otros endulzantes ayudaran a potenciar el efecto del chupete. Con ello, y aunque aún el bebé no tenga dientes, están propiciando el camino para caries en el futuro.

Imagen: Aquí Mamá