El verano y los niños

Ya estamos en verano y los niños hace ya algún tiempo que tienen vacaciones y se levantan cuando quieren y hacen lo que quieren mientras los adultos intentamos mantenerles un horario más o menos estricto para que puedan seguir aprendiendo cosas.

Sin embargo, en verano no hay que ser tan estrictos y se les deja mayor libertad para que puedan jugar y divertirse, para que se familiaricen con otra época del año y sean capaces de estimularse.

El verano es una época en la que los padres deberían disfrutar de sus hijos y ser capaces de ser partícipes en los propios juegos de los niños, aunque eso suponga estar horas jugando sin cansarse y caer rendido por la noche en la cama.

Esa estimulación, aunque no nos parezca nada en ese momento, supone un gran aprendizaje, no sólo psicológicamente, sino también moralmente, ya que lo que hacemos es interiorizar al niño o a la niña una forma de vida que bien puede ser la que el niño desea en esta etapa de su vida, estar con sus seres queridos.

Noches en vela

Es frecuente que padres y madres deban acostumbrarse a que sus hijos e hijas se despierten con frecuencia durante la noche. De hecho, entre un 10 y un 15% de los bebés lo padecen. Cada bebé es diferente y las causas de la resistencia al sueño o de los despertares pueden ser muy variadas.

Todos los niños y niñas se despiertan muchas veces durante la noche, por culpa de sueños o por otros motivos, especialmente durante el primer año de. Generalmente, vuelven a quedarse dormidos y dormidas por sí mismos.

En cualquier caso, es importante prevenir los problemas relacionados con el sueño en lugar de afrontarlo cuando ya han surgido. El sueño es un hábito que hay que ir cultivando poco a poco.

Las causas de los despertares pueden ser variadas. Veamos algunas de ellas.

La lactancia frecuente durante el día acostumbra al bebé a comer poco, pero con frecuencia. Esto hace que cada poco tiempo llore para pedir comida. Lo aconsejable es que quede saciado con cada toma para que se vaya espaciando en el tiempo. 42-17484707

Otra causa puede ser el llanto provocado por la separación. Esta angustia se manifiesta entre los 6 primeros meses y los dos años de edad cuando la madre no está o empiezan a quedarse con canguros o en la guardería. Esta angustia se acentúa en el momento del sueño, ya que puede convertirse en un contenido habitual.

Si el niño o la niña duerme mucho durante el día, puede que por la noche no pueda dormir. Habrá que distribuir mejor sus horas de sueño.

Cuando el bebé se acostumbra a que le entretengan antes de dormir o que su padre o madre acuda cuando llora podría aprovecharse de esta situación.

www.paraelbebe.net

¿Por qué cuesta tanto un hijo?

Es la pregunta que muchos matrimonios y mujeres se hacen y no es una pregunta fácil de responder. La felicidad que entraña tener un hijo es algo increíble, pocas veces superada por otra cosa que no tenga relación con tu hijo o hija.

Pero muchas veces obviamos el hecho de que un niño supone muchos gastos desde el momento en que la madre conoce que está esperando un hijo. Nada más saber que esperamos un hijo solemos comprar alguna ropita de bebés, todos los hemos hecho, es como un símbolo que indica que es cierto nuestro estado.

Más adelante empieza la decoración del cuarto del bebé, si disponemos del mismo, claro, y  si no siempre tendremos que comprar cualquier cosa como la cuna, el colchón para la misma, un cambiador (si queremos claro), y, sobretodo, los juguetes, que ni madre ni padre podrá resistirse a comprar alguna cosilla, más aún si ya saben el sexo del bebé.

Una vez que nace los gastos suelen ir en ropa (que se les queda pequeña en poco tiempo), pañales (que no veáis lo que cuestan), leche (si no puede tomar la leche materna o ésta no es suficiente),…  Y conforme los niños van creciendo los gastos se van haciendo mayores, lo que significa, en muchos casos, y tal y como están los sueldos en España, que no hay mucho para caprichos de alguna clase, a no ser que ahorremos durante varios meses, y aún así a veces nos vemos con lo justo debido a que hay imprevistos de última hora que tenemos que hacernos cargo como cumpleaños (tanto el suyo como el de sus amigos, (las llamadas relaciones sociales), compras de última hora para el colegio,…

Eso sí, la persona que quiere tener un hijo hará todo lo posible y lo imposible para darle al mismo la mayor felicidad que pueda en el mundo.

Posiciones para amamantar

Una correcta postura para dar de mamar a los bebés es fundamental para evitar molestias y grietas en los pechos. Además, que la madre y el bebé estén cómodos, tranquilos y relajados son otros de los requisitos fundamentales para una lactancia con éxito.

Veamos algunas de las posiciones más cómodas.

Posición de la sujeción de cuna

Esta posición clásica requiere que coloques la cabecita del bebé en el hueco de tu brazo. Siéntate en una silla que tenga unos brazos firmes o en una cama con muchas almohadas. Reposa tus pies en un taburete, en una mesita de café o sobre cualquier superficie elevada para evitar tener que inclinarte hacia el bebé. Ponlo en tu regazo (o sobre una almohada colocada en tu regazo) de modo que se quede acostado de lado y con la cara, barriguita y rodillas mirándote a ti. Luego coloca su brazo bajo el tuyo.

Posición cruzada

Difiere de la anterior en que la cabeza del bebé no queda apoyada en el hueco de tu brazo, sino que los brazos intercambian sus papeles. Si estás dando el pecho con tu pecho derecho, utiliza la mano y brazo izquierdos para sujetar el bebé. Gira un poco su cuerpo para que su pecho y barriguita queden directamente frente a ti. Coloca tu mano detrás de su cabeza, bajo sus oídos, y con tus dedos guía su cabecita hacia tu pezón.

Posición reclinada

Si quieres dar el pecho estando echada de lado pídele a tu pareja que coloque varias almohadas detrás tuyo para que tu espalda quede bien apoyada. También puedes colocar una almohada bajo tu cabeza y hombros y otra entre tus rodillas dobladas. El objetivo es que tu espalda y tus caderas formen una línea recta. Pon al bebé justo enfrente tuyo, acércatelo y deja que su cabecita repose la mano del brazo que tienes situado más abajo.

Calendario Control del Niño Sano

Tal como hablamos ayer, los niños no sólo deben acudir al pedíatra cuando están enfermos, sino que requieren tener consultas periódicas con el profesional para medir su desarrollo y pesquisar problemas antes que se presenten, asegurando un crecimiento sano.

Con el nombre de control del niño sano, es diferente según la edad del chico y en Demamas les mostramos el calendario de visitas según la etapa en que se encuentre el pequeño.

ninosano

Dichas visitas no eliminan las que hacemos cuando el niño presenta algún problema de salud, ya que en ellas el pedíatra se preocupará del caso inmediato, sin tiempo de realizar un examen de otras variables que no están involucradas con la enfermedad que el pequeño presenta en el momento.

Los padres necesitan confiar en su pedíatra y lo ideal es acudir al mismo médico durante toda la vida del chico hasta que llegue a la adultez, ya que al conocerlo será capaz de detectar anormalidades, además de ser una persona con que se está en confianza.

Al llegar la adolescencia, los niños podrán presentarle las dudas típicas de la edad, por lo que debemos darles el espacio que necesitan.

Niños autistas

Viven en su propio mundo sin interactuar o integrarse a la realidad que viven todos los demás. Muchos incluso son incapaces de mantener contacto visual con sus padres y menos hablar. Se trata de los niños autistas, una condición que aún tiene a los médicos sin pistas.

No se sabe que lo provoca, si es hereditario o corresponde a un problema en el embarazo. Normalmente se diagnostica una vez que el niño tiene dos o tres años, momento en que padres yautismo_nt pediatras se dan cuenta que el pequeño no responde a sus palabras ni presta atención a los estímulos.

Pero que un niño sea autista no es el fin del mundo, ya que con terapia sicológica, de lenguaje, ocupacional y trabajo familiar, los pequeños pueden lograr una serie de avances, que dependiendo de la severidad del problema puede ayudarles a incluso ser funcionales.

El autismo puede presentarse en formas leves, medias o graves. Un niño con autismo leve puede asistir a escuelas normales, con apoyo y ayuda constante. Los niños con grado medio son capaces de superarse bastante en centros de apoyo especialmente creados para chicos con dicha condición, algo más difícil para los casos más fuertes.

En la rehabilitación de un niño autismo participa toda la familia, ya que es allí donde el chico debe aprender sus primeras formas de socialización y con quienes debe interactuar día a día para dar a conocer sus necesidades. Algunos niños aprenden a hablar e incluso sostienen pequeñas conversaciones, mientras que otros utilizan lenguaje de señas.

Lo importante es señalar que no existe un medicamento o vacuna que “enferme” a un niño de autismo, una creencia que lleva a muchos padres a no inmunizar a sus hijos con peligrosas consecuencias.

Tener un hijo autista no es el fin del mundo, ya que con trabajo constante y el amor de sus padres, este niño especial podrá crecer y desarrollar sus capacidades, dando alegrías a sus padres con sus pequeños logros.

Imagen: Filosofía 111