Soñando voy, soñando vengo

Durante el embarazo, es muy frecuente tener sueños muy vívidos y en ocasiones extraños o incoherentes. Es un proceso natural de la mujer para expresar preocupaciones.

Muchas veces, las situaciones que soñamos están relacionadas con historias de la infancia, con asuntos de la vida cotidiana y con el futuro, incierto ante la llegada del bebé.

Los sueños se suelen repetir en las mujeres embarazadas y ocurren con más vividez durante el último trimestre del embarazo. Entre los más frecuentes está olvidar responsabilidades vitales del bebé. El sueño muestra a la mujer como incapaz de enfrentarse a la responsabilidad de tener un hijo o hija. Representan los miedos que todas tenemos.

También, el sueño de ser atacada o de lastimarse. Significan la vulnerabilidad de la mujer embarazada y los temores ante los cambios que experimenta su cuerpo.

Pérdida del atractivo físico. También tienen que ver con los cambios de su cuerpo y con el miedo de no resultar atractiva para la pareja.

Muchas mujeres sueñan también con el tamaño del bebé. Los bebés enormes que causan dificultades en el parto representan la preocupación acerca de la salud del bebé o el propio temor al parto en sí.

En ocasiones, soñamos que el bebé tiene habilidades extraordinarias como hablar o caminar. Expresan las preocupaciones de la madre sobre la inteligencia y el futuro del bebé.

Por último, soñar con la imposibilidad de escapar en situaciones de riesgo significa el temor a perder la libertad y quedar atada al bebé de una forma obsesiva.

Fracaso escolar

El fracaso del alumno es, en realidad, el fracaso del sistema. Pero no sólo eso, sino de las instituciones sociales. El hedonismo pasa a tener un lugar central y el lazo entre la subjetividad de los niños y el saber se esfuma.

De allí que los educadores se encuentran exigidos para cambiar sus  normas educativas, en tanto las viejas ya no les sirven porque no se ajustan a las problemáticas actuales de los niños

Deberá diferenciarse un fracaso escolar verdadero del abandono pedagógico. La falta de documentación respecto a la inasistencia frecuente, la falta de recursos, etc. Por otra parte, también suele confundirse el fracaso escolar con el bajo rendimiento. El buen rendimiento suele referir el resultado final de las calificaciones, aunque se trata de una evaluación relativa.

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 El fracaso escolar es aquella situación en la que el sujeto no alcanza las metas esperables para su nivel de inteligencia, de manera tal que ésta se ve alterada repercutiendo en su rendimiento integral y en su adaptación a la sociedad

Podríamos decir que hay dos tipos de fracaso escolar:

1. El fracaso del niño o del adolescente de modo tal que su capacidad intelectual no le permite seguir el ritmo normal de la clase.

 2. Puede darse también el caso del sujeto que fracasa siendo su inteligencia, atención, memoria e interés normales o incluso superiores.

Pero también, y no sale en estadísticas, muchos niños quedan fuera del sistema educativo, por problemas en la convivencia escolar. Cuando deberían trabajar la escuela y la familia juntas para superar este problema, se toma la desicón de sacar al niño de la escuela a la que asiste  y de esa manera queda excluido . Este es un fracaso de la sociedad toda, y más que nada un fracaso de la institución educativa.

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La importancia de la iluminación en la habitación del bebé

¿Cuándo debe un bebé empezar a dormir solo? Esta es una de las preguntas que las nuevas mamás se realizan con más frecuencia. Y es que la primera vez que eres mamá, hay tantas cosas que no sabes. ¿A qué se parece el sueño del bebé? ¿Cómo se pasan los días y las noches? ¿Está mal que el bebé duerma en brazos de sus padres?

La verdad es que no hay una respuesta que sea la única respuesta para todos estos cuestionamientos. Cada bebé y cada familia van encontrando solos la mejor forma de establecer ritmos de sueño que convengan a sus necesidades y situación particular.

Ello no impide el hecho de que lo ideal es contar con una habitación propia para el bebé, para que duerma las siestas, para que todas sus cosas (y el cuidado del bebé implica usar bastantes elementos), su ropa, sus juguetes. Conforme el pequeño crezca, cada vez más irá necesitando espacios adecuados para jugar, para aprender a caminar, para tener un rincón de lectura…

En cuanto a la decoración, resulta interesante decantarse por una inspiración Montessori: los lineamientos que esta filosofía ofrece permiten establecer áreas y espacios que otorgan una estructura propicia para el desarrollo del pequeño. Entre las áreas que se proponen están la de descanso, la de lectura, la de aseo personal, la de juego.

La cuestión es que todas estas áreas van necesitando una forma de “delimitación”, que se note dónde es el espacio para dormir, dónde para jugar, dónde para leer. Y en ello no sólo el mobiliario juega un papel primordial: la iluminación puede ser fundamental.

Cerca de la cama/cuna puede haber apliques murales tenues que permitan al bebé conciliar el sueño en total dulzura, pero en el área de juego principal, puede haber una lámpara que dé una luz más intensa. Estos cambios de iluminación actúan de forma tan sutil que permiten que el pequeño comprenda dónde se realiza cada acción sin necesidad de repetirlo continuamente. Es una forma de hacer más sencilla y estructurada la vida cotidiana del pequeño de una forma positiva y agradable, tanto para él como para sus padres.

En general son estos detalles, como la iluminación, los que permiten ir delineando los mejores hábitos de descanso y desarrollo para el bebé, y si el bebé está contento y duerme bien, toda la familia estará feliz.

Series Infantiles: Caillou

Reconozco que Caillou no es una de mis series preferidas para los niños, pero también entiendo que a los niños les guste porque se ven reflejados en muchas de las situaciones que el protagonista de la serie vive y descubre a lo largo de los capítulos en la serie.

Cuando empecé a ver por primera vez Caillou, ni a mí ni a mi niño le gustaba la serie, quizás porque aún era demasiado pequeño (le gustaban series como Dora, Little Einsteins,…) o por otros motivos, el caso es que cuando le ponía esa serie empezaba a protestar y tenía que quitarla.

Pero las cosas cambian y los niños también y ahora es una de las series que suele ver a menudo, aunque no al nivel de quererla tanto como otro tipo de series. De hecho, la ve, le gustan los dibujos, pero poco más, no es una serie que lo mantenga sentado ni cinco minutos, tiempo cortísimo si lo comparamos con otras series.

Comentando la serie en la que estamos inmersas, Caillou refleja las vivencias de un niño de "casi cuatro añitos" y cómo va descubriendo las cosas, además de ir descubriendo nuevos sentimientos dentro de sí mismo y cómo va cambiando su cuerpo.

En mi opinión la serie está bien, pero a veces la serie es aburrida porque siempre es lo mismo, no hay mucha variación en los capítulos y, aunque algunas veces (o la mayoría) te puedes quedar a verla porque te llama la atención pero te aburre al mismo tiempo, para nuestros hijos puede suponer una forma de distracción educativa ya que, a través de los ojos, van viendo cómo un niño que puede ser de su misma edad, va descubriendo cosas y, en algunos casos, saltarán diciendo que ellos también descubrieron eso de la misma manera, o replicando el por qué ha hecho ese niño lo que ha hecho.

En definitiva, una serie que no está mal, pero para mi gusto hay otras mejores (aún intento saber por qué Caillou está calvo).

¿Por qué cuesta tanto un hijo?

Es la pregunta que muchos matrimonios y mujeres se hacen y no es una pregunta fácil de responder. La felicidad que entraña tener un hijo es algo increíble, pocas veces superada por otra cosa que no tenga relación con tu hijo o hija.

Pero muchas veces obviamos el hecho de que un niño supone muchos gastos desde el momento en que la madre conoce que está esperando un hijo. Nada más saber que esperamos un hijo solemos comprar alguna ropita de bebés, todos los hemos hecho, es como un símbolo que indica que es cierto nuestro estado.

Más adelante empieza la decoración del cuarto del bebé, si disponemos del mismo, claro, y  si no siempre tendremos que comprar cualquier cosa como la cuna, el colchón para la misma, un cambiador (si queremos claro), y, sobretodo, los juguetes, que ni madre ni padre podrá resistirse a comprar alguna cosilla, más aún si ya saben el sexo del bebé.

Una vez que nace los gastos suelen ir en ropa (que se les queda pequeña en poco tiempo), pañales (que no veáis lo que cuestan), leche (si no puede tomar la leche materna o ésta no es suficiente),…  Y conforme los niños van creciendo los gastos se van haciendo mayores, lo que significa, en muchos casos, y tal y como están los sueldos en España, que no hay mucho para caprichos de alguna clase, a no ser que ahorremos durante varios meses, y aún así a veces nos vemos con lo justo debido a que hay imprevistos de última hora que tenemos que hacernos cargo como cumpleaños (tanto el suyo como el de sus amigos, (las llamadas relaciones sociales), compras de última hora para el colegio,…

Eso sí, la persona que quiere tener un hijo hará todo lo posible y lo imposible para darle al mismo la mayor felicidad que pueda en el mundo.

Acoso escolar: ¿cómo se detecta?

acoso

Lamentablemente en los últimos tiempos, el tema del acoso escolar se ha convertido en algo demasiado cotidiano. La sociedad va cambiando, los chicos ven y saben demasiado y absorben todo lo que sucede a su alrededor aunque aun sean pequeños.

Me gustaría hablar primero de la prevención tanto para que un niño no sea acosado como para que no se convierta en un acosador. Las tensiones familiares, las peleas cotidianas y el nerviosismo que a veces se vive en las casas poco a poco van generando conductas agresivas en los niños y se manifiestan de alguna manera. Si no pueden descargar su enojo en casa lo harán fuera, en la calle o en la escuela. Una actitud demasiado rígida de los padres hacia los niños suele provocar que éstos repitan esa actitud con algunos más débiles o sensibles.

Por eso es fundamental tratar de tener una convivencia lo más saludable posible. Si bien el estrés cotidiano a veces supera algunas situaciones, intentar que los niños estén al margen, que no absorban tantos problemas.

Por otro lado hay que estar muy atentos a cambios de conducta y comportamiento de los niños para detectar si están sufriendo algún tipo de acoso. Algunos síntomas de los niños acosados son: falta de apetito, falta de concentración, fobia al colegio, insomnio, bajo rendimiento, nerviosismo, etc.

Lo fundamental ante algún cambio en su comportamiento es el diálogo. Tanto como para prevenir como para combatir, es muy importante que los hijos sientan confianza en sus padres, sientan que pueden hablar libremente sin ser juzgados ni tratados de débiles por la situación que están atravesando. Es importante preguntar cómo se sienten, quiénes son sus amigos, qué actividades les gustan más. Y estar alertas a cualquier cambio en su estado de ánimo y/o comportamiento.

El acoso escolar es algo que debe tratarse en casa conjuntamente con la entidad escolar.