La situación del padre ante el parto

Sabemos que, a la hora de dar a luz, es la madre la que sufre y hace todo el esfuerzo para que el bebé nazca.

Sin embargo, los padres, en esos duros momentos, también lo pasan bastante mal porque no puede ayudar a su pareja, aún cuando la ve sufriendo.

Si nos ponemos en la piel de un hombre, ver cómo su esposa, la persona a quien ama, sufre por dar a luz a un hijo que también es parte suya, hace que muchos hombres sientan como un deber tener que quedarse a su lado y soportar el dolor juntos (aunque para el hombre pueda llegar a ser el doble).

Hay hombres que pueden soportar esa situación pero hay otros (y seguro que muchas enfermeras y amigos pueden contarnos anécdotas) que no pueden soportarlo y, o bien tienen que salirse de la sala, o se acaban mareando y teniendo que atender a la madre y al padre al mismo tiempo.

Sillones ergonómicos para bebés

Hoy en día cada vez encontramos accesorios más innovadores para nuestros bebés y, afortunadamente, muchos de ellos consiguen hacernos la vida más fácil.

Uno de ellos son los sillones ergonómicos. En estos asientos cómodos y blanditos, el bebé esta quieto, mejorando su interacción con el entorno y la comunicación con el resto de la familia. Además, estará seguro mientras el padre o la madre puede realizar otro tipo de tareas.

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De material suave y blando, su forma ergonómica y envolvente mantiene al bebé en posición erguida y segura, estimulando su atención y optimizando su desarrollo físico. Y sin necesidad de correas de seguridad. Los niños y niñas se sienten cómodos y tranquilos y más activos que tumbados, por ejemplo, en una hamaca cuando ya tienes cierta edad.

Para padres y madres, es el mejor complemento, muy estable, ligero, portátil y fácil de limpiar, ideal para dar de comer con comodidad y perfecto para su uso en interior y exterior, todos los días del año.

Aún así, siempre hay que tomar precauciones y no dejar al bebé sólo durante largos periodos de tiempo. Se recomienda no utilizar en superficies elevadas, en el coche, en el baño o en el agua. Estos asientos son más seguros en el suelo. 

Sólo se debe utilizar cuando el niño o la niña sea capaz de sujetar la cabeza por si solo. Están diseñados de forma que el peso del niño le mantiene en posición erguida.

Bebés y el uso del chupete

Durante años se ha debatido acerca del uso del chupete por parte de los bebés, implemento utilizado por muchos padres para mantener al niño tranquilo o calmarlo cuando llora. Existen muchas preguntas acerca los posibles daños de su utilización inmediata y sus consecuencias a futuro.

Uno de los instintos naturales que tiene todo bebé al nacer es el de succionar, lo que le servirá chupete para alimentarse durante por lo menos el primer año de su vida. Es por ello que el chupete les resulta atractivo y confortante.

Los padres no deben apresurarse e introducir el uso del chupete sin haber probado antes otros métodos para calmar o tranquilizar a su hijo. En caso de que ellos fallen se puede recurrir al chupete, pero no como el único modo para evitar que el pequeño llore, sino que como un accesorio momentáneo.

Lo ideal es cesar su uso a los seis meses de edad, ya que más adelante el pequeño puede presentar una dependencia emocional hacia el objeto como un ancla de tranquilidad. Es posible que el niño llore las primeras veces que se lo negamos, pero en sólo días lo olvidará, acto que será muchísimo más difícil en bebés y niños mayores.

La higiene del chupete es fundamental, ya que nuestro niño lo tendrá directamente en su boca, por ello y sobretodo en niños menores de dos meses o aquellos con sistemas inmunes débiles, es necesario hervirlo para eliminar posibles gérmenes. En los meses posteriores, lavarlo con agua corriente será suficiente.

Es importante que antes de comprar un chupete consideremos lo seguro que vaya a ser para el niño. Existen una serie de puntos en los que debemos fijarnos.

  • Debe estar hecho de una sola pieza aparte del chupón, y además su base debe ser lo suficientemente grande para que no quepa dentro de la boca del niño. Además debe poseer un anillo para poder retirarlo con facilidad.
  • Es importante cambiarlo con regularidad, ya que en caso de estar muy gastado puede liberar sustancias que causen problemas de salud.
  • Muchos padres tienden a adherir el chupete a la ropa del niño a través de una cuerda, la que puede ser peligrosa al enredarse en sus manos u otras partes del cuerpo. Jamás debe estar unido por una cuerda a la cuna, mano y menos al cuello del niño.
  • Los padres creen que endulzar el chupete con miel, azúcar u otros endulzantes ayudaran a potenciar el efecto del chupete. Con ello, y aunque aún el bebé no tenga dientes, están propiciando el camino para caries en el futuro.

Imagen: Aquí Mamá

El Virus respiratorio sincitial

El virus respiratorio sincitial (VRS) es el responsable de 1 de cada 13 enfermedades en los niños y causa frecuente de hospitalizaciones al no recibir un cuidado pronto y adecuado. Se trata de un virus muy común, sobretodo en otoño e invierno y si bien afecta más a aquellos pequeños con problemas respiratorios crónicos, puede ser igual de peligroso para chicos sanos.

Generalmente se presenta con fiebre, tos, resfrío, irritación nasal y de garganta, síntomas que no suelen ceder con el paso de los días y que provocan dolor en el pecho, jadeos y fuertes dificultades para respirar, por lo que se requiere una consulta médica para evaluar su presencia y entregar un tratamiento eficaz y a tiempo.

Además de trata de una enfermedad altamente contagiosa a través de fluidos como los expulsados por la tos, estornudos o saliva, por lo que se recomienza no exponer a niños sanos a aquellos que se encuentran enfermos y utilizar vajilla y cuchillería especial para el chico que lo padece.

Es más común en pequeños menores de dos años, pero puede afectar igualmente a aquellos algo mayores, aunque después de los cinco años su tasa de complicaciones presenta una fuerte disminución.

Hoy se encuentran en desarrollo una serie de medicamentos que permitirán un mejor tratamiento de la enfermedad, con un periodo de recuperación más corto, evitando sufrimientos mayores.

Un diagnostico a tiempo puede evitar que un simple caso de infección respiratoria se pueda convertir en neumonía, sobretodo en los recién nacidos y bebés menores de 6 meses.

Síntomas de embarazo múltiple

Los embarazos múltiples se diferencia de los embarazos normales, dejando a un margen el hecho de dar a luz a dos o más criaturas, en que los síntomas de embarazo se suelen tener mucho antes que en un embarazo normal y suelen ser dobles (por el hecho de que son dos bebés en camino).

Existen varios síntomas que nos pueden poner en alerta sobre si el embarazo que tenemos es o no un embarazo múltiple. Estos síntomas son:

  • Movimiento fetal demasiado pronto. Se dice que, al ser dos o más bebés, los movimientos se producen antes de lo normal, quizás porque los propios fetos se mueven y, al haber menos espacio, hacen que la mujer lo sienta.
  • Oír dos o más latidos del corazón. Eso es evidente que, o bien tenemos un  hijo con dos corazones, o bien tenemos varios fetos en nuestro vientre. Esto no es tan fácil de sentir por la mujer pero hay mujeres que sí lo han escuchado.
  • Fatiga. Si estar embarazada de un sólo bebé cansa mucho al cuerpo, cuando son dos o más bebés el cansancio es mayor.
  • Resultados de análisis anormales. Sobre todo se da en la prueba de AFP que mide la cantidad de proteína segregada por el hígado del feto. Si hay más de un feto entonces los resultados serán dobles y eso pondrá en alerta a tus médicos.

Niños hiperactivos

Primero que nada me gustaría hacer algunas aclaraciones. Es muy común el mal uso del término “hiperactivo”. Muchas veces se suele escuchar a madres hablar sobre sus hijos refiriéndose a una hiperactividad porque sus niños son inquietos. Una cosa es un niño inquieto y con mucha energía y otra muy distinta es un niño  hiperactivo.

La hiperactividad en los niños es causada por una disfunción cerebral mínima, y lleva un tratamiento.

Cómo podemos determinar si nuestro niño es hiperactivo o simplemente es un niño que le gusta jugar y moverse con energía. Bien, los niños hiperactivos presentan algunas conductas conflictivas. Son niños que les cuesta terminar una tarea, que les cuesta concentrarse, suelen tener problemas de rendimiento escolar aun cuando son realmente capaces al igual que sus compañeros para lograrlo. Sus movimientos constantes no entienden de reglas ni normas para comportarse. No entienden de deberes y obligaciones y son muy difíciles de educar en casa y en el colegio. Actúan por impulso sin medir las consecuencias y son ajenos a los peligros. Suelen presentar inmadurez en el lenguaje cuando son pequeños y tienen dificultades de adaptación social.

Estos niños suelen provocar conflictos en las familias. Se los suele tildar de maleducados, desobedientes e inmaduros y suelen ser rechazados en sus casas y fuera de ellos. Educar a un niño hiperactivo no es fácil. Hay que ser extremadamente paciente para no perder los nervios constantemente.

Los niños hiperactivos deben llevar un tratamiento psicológico para poder controlar sus impulsos y para mejorar las relaciones familiares y sociales. Muchas veces es necesario el uso de medicinas para ayudar a su concentración y rendimiento y frenar sus impulsos nerviosos.